Vídeo de la redonda en la UIMP Ciencia 2.0 e Innovacción 2.0
Martes 12 de Agosto de 2009)
Propuestas como el acceso libre y los contenidos abiertos, movimiento Ciencia 2.0, nuevas formas de divulgación científica a través de blogs académicos, wikis y material audiovisual, colaboración entre grupos de investigación y proponiendo alternativas de reputación científica basadas en la participación de los usuarios.
Participantes en la mesa redonda: Laureano González, Aurelio Berges, Lorena Fernández "Loretahur", Andrés Pedreño Muñoz.
Moderación: Nieves González Fernández-Villavicencio
Intervención de Andrés Pedreño - Guión de las diapositivas presentadas en la mesa redonda:
Ciencia 2.0 y entorno social
* Conocimiento y globalización --> conocimiento competitivo --> crecimiento económico y globalización. El conocimiento es el input fundamental para generar competitividad en las empresas y en los países.
* Brecha entre países que tienen una estrategía sobre conocimiento competitivo y aquellos que no la tienen
* La toma de conciencia de los países emergentes: China, India, Brasil..
* La crisis actual, agotamiento de los sectores tradicionales
* Las olas de innovación, el caso del Silicon Valley --> hacia los sectores de "conocimiento puro".
Ciencia y necesidades sociales:
* Gap entre empresas e investigadores. Dos mundos con intereses y lenguajes distintos.
* Debilidad tecnológica de las empresas: evolución del contenido tecnológico de nuestras exportaciones.
* Académicos --> programas de investigación --> revistas referenciadas -->tramos de investigación. Análisis publicaciones
* Los objetivos y prioridades de nuestra actividad investigadora apenas están orientados por prioridades o necesidades reales de las empresas.
* Nuestra tasa de conversión de la actividad investigadora en en patentes es muy baja. En transferencia de tecnología también.
Ciencia y web 2.0
* ¿Puede internet-web 2.0 cambiar la situación descrita?
* ¿Puede mejorar el método científico? ¿es posible una ciencia más abierta?
* ¿Puede interactuar el mundo académico y las empresas en materia de oferta y demanda de investigación?
* ¿Comparten los científicos de una forma suficientemente abierta sus resultados y avances?
* ¿Está la protección intelectual y las patentes dominado el intercambio libre de conocimiento?
* ¿Son torpes las universidades en el ámbito de la innovación?
* ¿Internet 2.0 tiene implicaciones en la metodología de la investigación?
El camino hacia la ciencia 2.0 (1):
* Fomentar el acceso absolutamente libre a las publicaciones científicas. Apoyar las iniciativas de poner en acceso abierto los artículos publicados (Harvard, National Institutes of Health, BioMed central, Public Library of Science en Estados Unidos)
* Aproximación presencial y virtual entre investigadores y empresas. Los Parques Cientificios y las plataformas como Innocentive - Innoversia. Necesidad de apoyos.
* La ciencia debe caer de su pedestal. Wikipedia o Facebook contienen elementos revolucionarios que pueden afectar a cómo hacemos las cosas y con qué resultados.
El camino hacia la Ciencia 2.0 (2)
# Innocentive/ Innoversia: Muchas veces -quizás la mayoría- el lugar dónde se definen los problemas no coincide con el ámbito en dónde se encuentran las soluciones. --> Oferta global, demanda global de la investigación (investigadores y empresas interactuando)
# Pero hay que "contaminar" estas herramientas de web 2.0. La innovación debería ser abierta por naturaleza.
# La innovación puede emerger con más fuerza en la intersección disciplinar y del trabajo colaborativo. Creación de comunidades abiertas y receptivas al análisis y al debate,
# Ayer se hablaba de cambiar los espacios para poder introducir las universidad 2.0. También aqui es importante cambiar los laboratorios y el secretismo o individualismo
El camino hacia la ciencia 2.0 (3):
# La red, internet nos permiten crear estructuras que permitan a las organizaciones aprovechar toda la inteligencia y experiencia que hay en el mundo, aunque esté dispersa. De ahí que los instrumentos web 2.0 sean muy valiosos.
# El open source como referente. Los éxitos del open source (código abierto) y de la comunidad del software libre crean un referente muy valioso y trasladable a la totalidad de la investigación científica. El open source no tiene nada que le haga diferente respecto a otros campos científicos en cuanto su generación o desarrollo.
# El caso Google - Microsoft.
Ciencia 2.0: Un camino nada fácil (1):
* Conformación de sanedrines académicos aparentemente abiertos, pero en la práctica cerrados y no totalmente transparentes. Se publican los resultados pero rara vez datos originales o las claves para los procedimientos.
* La irrelevancia científica y científica-aplicada revestida de gran rigor y extrema complejidad como barrera disuasoria. La inteligencia individual y la complicidad del grupo frente a la inteligencia colectiva abierta,
* El mundo de las editoriales científicas tiene que cambiar radicalmente. Las Universidades deben ser activas en la recuperación de un protagonismo que nunca debieron perder.
* Cambiar hábitos poco transparentes, nada abiertos.
Ciencia 2.0: Un camino nada fácil (2):
* Una prueba "sencilla" ...¿Estarían dispuestos nuestros científicos a hacer públicas y compartir las evaluaciones de los trabajos científicos? (1)
* Las experiencias llevadas a cabo en los Estados Unidos y en el ámbito de círculos como Nature, los científicos han mostrado muy poco entusiasmo en hacer transparentes sus revisiones y criticas a los artículos de colegas --> implicaciones a la calidad de la actividad científica (referencia a la falta de transparencia de los procesos)
* Y esto en un contexto donde el sistema de control de calidad de los artículos científicos está en crisis...(no impide la publicación de artículos de baja calidad, secretismo corruptelelas, beneficia a los grupos consolidados...)
Ciencia 2.0: Un camino nada fácil (3):
* La web 2.0 nos propone la disolución de la frontera entre escritor y lector, Esto hay que llevarlo al terreno científico y quizás hemos desarrollado hábitos nada fáciles de cambiar.
jueves, agosto 13, 2009
martes, agosto 11, 2009
Universidad 2.0
¿Qué puede ser la Universidad 2.0? Visión y Estrategias de actuación
UIMP Agosto de 2009
Vídeo y texto de la intervención de Andrés Pedreño
Texto de la ponencia:
¿Qué puede ser la Universidad 2.0?: visión y estrategias de actuación
Andrés Pedreño Muñoz
Instituto de Economía Internacional
Universidad de Alicante
________
.
Introducción
Agradezco a la UIMP y muy especialmente a Pablo de Castro la invitación a este interesantísimo curso que me permite reflexionar y compartir con todos ustedes unos temas que me apasionan desde hace años. Este es el índice de temas que voy a tratar.
I. ¿Por dónde empezar? El modelo de Universidad
Estamos asintiendo a una auténtica revolución de instrumentos, estilos de trabajo, comportamientos sociales, donde las nuevas tecnologías son el elemento inductor e impulsor por excelencia.
Para saber realmente la respuesta universitaria y el papel de las universidades ante estos fenómenos creo que debemos esbozar mínimamente el modelo de universidad deseable e incluso exigible, socialmente hablando.
Me gustaría dejar claro que la Universidad 2.0 no es una opción para nuestra universidades sino realmente algo más importante. Quizás y sin que suene exagerado un recurso fundamental para su supervivencia.
En la actualidad planteamos reformas como la del Espacio Europeo de la Educación Superior (Plan Bolonia) que reabren el debate sobre el modelo de Universidad pero que no abordan los cambios de fondo que necesitamos.
Las reformas emprendidas, tanto desde dentro como desde fuera, no parece que vayan inducidas por las necesidades sociales de cambio y de transformación estructural que vivimos en nuestros días. Ni tampoco que la nueva cultura digital se haya establecido como plataforma y guía de tales cambios.
Universidades con resistencia a los cambios
Quizá debemos ser autocríticos para poder progresar. Muchos observadores tienen la sensación que las universidades se han despegado de todo aquello que lleve consigo cambios estructurales de entidad. Frecuentemente se habla de endogamia o incluso de crisis generacional. Yo me decantaría por la complejidad que entrañan la introducción de cambios en nuestras universidades. Quizás por la consolidación de un modelo de universidad conservador no suficientemente sensible a practicas innovadoras y a la introducción de cambios. Esto es lo que probablemente debemos cambiar prioritariamente.
Vivimos tiempos de grandes convulsiones inducidas por el agotamiento de un modelo histórico de crecimiento económico -hoy en aguda crisis- y por la introducción de nuevas formar de competir, trabajar, progresar, en suma de vivir. En este marco económico y social, las nuevas tecnologías, las tecnologías de la información están sacudiendo hábitos sociales y fomentando una brecha entre una nueva economía (hoy ya de más clara configuración y ligada al conocimiento) en contraposición a una "vieja economía", ligada esta última no sólo a sectores tradicionales sino a formas y estilos de trabajo y vida en general cada vez más obsoletos y superados.
A todo esto hay que sumar las exigencias de competitividad asociadas a la globalización y las nuevas reglas del juego marcadas por la sociedad del conocimiento. Todo esto reclama, cada vez más con más urgencia, y un nuevo modelo de universidad.
Voy a tratar de sintetizarlo en cuatro rasgos muy sencillos:
Al respecto, no podemos admitir indicadores endógenos e instalarnos en la autocomplacencia. Cuando hablo de calidad y competitividad me estoy refiriendo en términos de su contribución real y efectiva a la sociedad. Ilustraré esto diciendo que aparte de autocomplacernos con el Journal Citation Reports (JCR) deberíamos aceptar que también se midieran nuestros resultados con indicadores tales como, por ejemplo, nuestra capacidad exportadora de bienes de alta tecnología2. Este tipo de indicadores revelan una gran debilidad tecnológica para una país como España y una insostenible base exportadora en nuestro sistema económico.
Las universidades debemos tomar iniciativas radicales para incrementar nuestra competitividad docente e investigadora. En mi opinión no se trata homologar títulos o cambiar la fisonomía de nuestros centros o escalar puestos en los índices de publicaciones científicas. Hay que ser más ambiciosos en nuestros objetivos y reformas. Por ejemplo, ¿es planteable en un país como España que dos o más universidades puedan fusionarse?. Si lo hacen las empresas buscando nuevas ventajas y fortalezas, nuevos nichos.. ¿Por qué no las universidades? No es un tema que haya sacado al azar, en Finlandia, por ejemplo, se ha producido una inteligente iniciativa al respecto.3
Las universidades tienen que perder la aversión al cambio para ser competitivas. Y quizás estos cambios deban incentivarse por los poderes públicos.
Casi me atrevería a plantear que si las universidades, no las abrimos sin restricciones corremos el riesgo de acabar encuadradas dentro de esa "vieja economía": escasa capacidad de innovación, debilidad de la demanda, competitividad cada vez menor frente al exterior.. Y es que algunos de estos indicadores los estamos percibiendo en la actualidad.
En resumen, nuestros países, nuestras sociedades, necesitan universidades de calidad, competitivas, internacionalizadas, abiertas, innovadoras y capaces de asumir el liderazgo en la sociedad del conocimiento.
No sé si esto planteado así, suene a muchos un innecesario "brindis al sol". Pero, teniendo en mente estas ideas, si participamos de estos objetivos, hablar de la universidad web 1.0 y universidad web 2.0 adquiere mucho sentido.
II. Lo que no puede ser la Universidad. Experiencias y lecciones desde la web 1.0.
La web 1.0 y su complicidad con el modelo de universidad tradicional
Las universidades en general fueron bastantes diligentes en la introducción y desarrollo de las nuevas tecnologías, especialmente Internet en los noventa y a principios de esta década4. Era el ámbito de lo que hoy conocemos como la web 1.0.
¿Por qué fue fácil introducir la web 1.0? Pues quizás porque se adaptaba bastante bien al modelo de universidad vigente. Requería de pocas reformas. No alteraba el status quo de prácticamente nada y nos daba una buena imagen relacionada con la tecnología y la modernidad. Y, lo más significativo, se hizo cómplice de nuestras limitaciones.
También nos resolvía problemas operativos importantes. En el ámbito de la gestión, la Universidad del papel, de los trámites burocráticos estaba ahogada, casi colapsada, en sus propias limitaciones. Las nuevas tecnologías nos permitieron superar el mencionado colapso. Aun así todavía hoy restan hábitos chocantes de viejas etapas5.
Los campus virtuales se configuraron bajo esquemas cerrados. De hecho la mayoría de los hoy vigentes reproducen con bastante fidelidad nuestros modelos administrativos y docentes vigentes. Paradójicamente, las nuevas tecnologías, Internet y la sociedad de la información estaban dando cobertura a un modelo de universidad cerrada.
Incluso bajo estos supuestos, muchas iniciativas universitarias fueron incluso en dirección contraria a lo que red determinaba según hemos visto claramente todos a posteriori. Recordemos los intentos de hacer "negocio" con formación online. Atrás han quedado relevantes inversiones, consorcios (de las mejores universidades del mundo, no sólo españolas), etc. en un intento de parcelar y comercializar el conocimiento en esquemas cerrados.
Crisis de las punto.com y progresiva aparición de la web 2.0
La crisis de las punto.com a finales de los noventa y principios de esta década fue eldesencanto de la vieja economía en su apuesta por Internet y las nuevas tecnologías. Las universidades participaron también de ese desencanto. Esto, a mi juicio, llevó consigo una cierta reafirmación de "viejos principios" y quizás la creencia de que el cambio no era ni urgente, ni quizás tan necesario o importante.
Pero, la red, los nativos y los inmigrantes aplicados y entusiastas siguieron trabajando en un modelo de web muy diferente del que tenía en mente la "vieja economía":
De alguna forma la red, la web 2.0 va adquiriendo unas características que van en contra de algunos de los fundamentos de nuestro modelo de Universidad actualmente vigente. La web 2.0 no es neutral, al estilo que lo era la web 1.0.
Las exigencias de la web 2-0 no son compatibles con algunas de nuestras costumbres más señeras: aprendizaje pasivo del alumno en las aulas, ausencia de interactividad o de trabajos colaborativos o en equipo, sistemas cerrados profesor-alumno, grupos de investigación conformados como sanedrines académicos cerrados y con escaso compromiso social...
Me atrevería a sostener que quizás por estas razones la web 2.0 ha sido adoptada, hasta el momento, de una forma light por nuestras universidades. Y este es en realidad el fondo del problema.
¿Reticencias universitarias a la web 2.0?
Aunque todos conocemos experiencias de éxito, proyectos e iniciativas universitarias relacionadas con la web 2.0, la extensión de este fenómeno en las universidades es más bien débil.
Las formas más sencillas y ya clásicas de la web 2.0 como los blogs universitarios o las wikisapenas han calado en grupos reducidos de universidades, profesores o alumnos. Incluso las propias redes sociales, nacidas en entornos estudiantiles o universitarios6 no parecen asumirse de forma masiva o incluso entusiasta por parte de la comunidad universitaria, especialmente en materia de docencia o investigación. Hacemos blogs, wikis, y praticamos "facebooking" pero como algo relativo a la extensión universitaria o incluso totalmente ajeno a lo universitario.
En cierta forma, la universidad actúa como inmigrante digital ante el fenómeno web 2.0 y las redes sociales. Incluso con un comportamiento no exento a veces de minusvaloración.
Al margen de los blogs de alumnos o profesores, la existencia de alguna wiki especializada, la docencia o la investigación apenas han sido "contaminadas". Seguimos en nuestros campus virtuales, prodigamos críticas a las nuevas propuestas (con la wikipedia algunos profesores se llegaron casi a rasgar las vestiduras) y como mucho adoptamos estas nuevas herramientas para temas complementarios o secundarios. Hacemos talleres, seminarios o debatimos sobre la web 2.0 y las redes sociales... Pero la forma en la que enseñamos o investigamos apenas se impregna de esencias 2.0.
Con el concepto de red social creo que estaría esbozándose, tal como se ha comentado acertamente por Marc Prensky, la existencia de una importante brecha digital entre los alumnos y la academia. Aunque no es sólo que la educación de nuestros instructores, inmigrantes digitales, "hablen una lengua anticuada (de la edad pre-digital) y estén luchando para enseñar a una población que habla perfectamente una nueva lengua". Esto aun siendo importante, no lo es todo.
El problema de fondo es el conflicto de intereses de la web 2.0 con el modelo de universidad de la "vieja economía". . A mi juicio habría que empezar por superar este problema que adquiere tintes políticos e institucionales...y que quizás es evitable.
Insisto en que, al margen de las limitaciones de un profesorado "inmigrante digital" frente a unos alumnos "nativos digitales", se puede y se debe avanzar rápidamente en un modelo posibilista.
En este sentido definiria la universidad 2.0 como:
III. El camino hacia la Universidad 2.0
Afortunadamente hay universidades que están haciendo sus deberes dentro y fuera de España. En este sentido es muy satisfactorio comprobar que en la UIMP hoy no solamente estamos en un seminario sobre la Universidad 2.0 sino que su plataforma tecnológica predica con el ejemplo siendo pionera en este tipo de propuestas en España con la puesta en marcha de una red social (red social UIMP).
La Universidad de Wisconsin ha aplicado la web 2.0 a todo su sistema, integrando su fondo bibliotecario y de investigaciones publicadas con datos sobre el profesorado utilizando ruby rails.
Me gustaría destacar aquí en relación a la web 2.0 y la universidad que hay un problema derivado del factor tiempo y la velocidad de los cambios. La globalización y red como instrumento de difusión imponen cambios profundos y rápidos.
Por poner un ejemplo, el debate y las reservas conservadoras sobre la propiedad intelectualdel que nuestras universidades parecen ser cómplices pasivos quedará fulminado en muy poco si introducimos estilos y herramientas de trabajo eficientes tipo web 2.0. El desarrollo del open source o los métodos de trabajo colaborativo hacen inservibles conceptos jurídicos surgidos de las limitaciones de la imprenta tradicional, las características de la difusión y los métodos de trabajo ligados al papel. La edición digital tipo 2.0, impondrá formas, modelos y normas -si llega el caso- muy diferentes. Dicho claro y en breve. el debate actual sobre la propiedad intelectual es bastante estéril, quedará obsoleto en muy poco tiempo.
Las universidades se preocupan o debaten aspectos que son absolutamente secundarios. Hay que canalizar nuestros esfuerzos por caminos más productivos. Lo importante es acelerar los cambios 2.0. como fuente de eficiencia para el progreso del conocimiento.
También es importante acometer los cambios en la universidad de una forma integradora y masiva. A mi modo de ver hay que evitar otra brecha entre un profesorado minoritario y entusiasta y entregado a la causa (que habla del décalogo del profesor 2.0, defiende wikipedia y Youtube) y la otra parte entregada al ejercicio de severas y descalificadoras críticas hacía las citadas herramientas.
Los cambios tienen que involucrar a la institución. En mi opinión no es aconsejable que se hagan al margen de los rectorados. O que algunos jóvenes investigadores, tengan que alejarse de las recomendaciones de sus maestros por defender los cánones de la llamada Ciencia 2.0.
Un camino tecnológico y presupuestario más fácil
Además los cambios ligados a la web 2.0 son de un signo bien diferente a los que caracterizaban a la web 1.0. Estamos hablando de cambios experimentales y de bajo coste.
Si hablamos de costes, las universidades no deberían temer entrar en el mundo 2.0. En absoluto hay que relacionar su aplicación a las inversiones y esfuerzos pasados ligados a la web 1.0. por parte de entidades privadas o las propias universidades.
Para poder adaptarse al mundo 2.0 lo más importante es perder el miedo al cambio. Por definición la 2.0 es experimental y temporal....(hasta que llegue 3.0) y, a diferencia de la 1.0, no hace falta realizar grandes inversiones o comprar costosos soportes y software. El gran atractivo de la web 2.0 es que muchísimas aplicaciones son gratis, de código abierto.
Las claves para tener éxito en el ámbito de la web 2.0 tienen que ver con conceptos como flexibilidad, atrevimiento, entusiasmo y la habilidad para crear entornos capaces de reinventarsesi hace falta.
Diez pasos para introducir la web 2.0 en las universidades
Cinco pasos básicos
Al respecto me gustaría la importancia de dos iniciativas: una del MIT impulsada a principios de esta década y denominada OpenCourseWare (OCW) y la otra una plataforma de transferencia de tecnología que surgió de Innocentive y que actualmente se plasma en un proyecto iberoamericano "Innoversia".
OCW es sencillamente la iniciativa de invitar al profesorado de una universidad (el hecho de que el proyecto lo iniciara el MIT tiene mucha relevancia simbólica) a poner sus materiales docentes en la web, en un sistema abierto, claro y accesible para el alumno de cualquier universidad (o para al público en general). Innoversia es una plataforma que persigue hacer interactuar a investigadores y empresas, a oferentes y demandantes de I+D+I (para un poco más detalle ver OpenCourseWare: Consorcio en beta e Innoversia: demandas y ofertas de investigación)7
El valor de ambas propuestas, todavía con elementos definitorios de la web 1.0, es que rompen barreras dentro de las universidades. Barreras entre profesor y alumno; entre investigadores y empresas. Créanme que si tuviera alguna influencia política aconsejaría apostar de forma muy fuerte por estos dos proyectos.Su implantación y desarrollo reportarían muy notables beneficios no solo para nuestro sistema universitario sino para nuestro país.
Cinco pasos más avanzados. Me limitaré a resumir algunas líneas:
El factor institucional: un reciente ejemplo
Alguien puede estar planteándose si las universidades tienen la capacidad institucional y operativa para reconvertirse como universidades web 2.0.
Creo que en este sentido, lo principal es potenciar un marco donde los defensores de la filosofía 2.0 puedan impulsar con una razonable libertad sus proyectos y propuestas en el ámbito universitario y seleccionar aquellos campos que provoquen más receptividad colectiva.
Un excelente ejemplo de aplicación de la web 2.0 a la Universidad es la herramienta BibApp, inicialmente diseñada en la Universidad de Wisconsin-Madison y posteriormente trasladada y ampliada para otras universidades (Cornell, Illinois etc.). Es un interesante modelo de un servicio de información 2.0 flexible e innovador en el contexto universitario. La idea es muy sencilla:
Una vez recogida toda esta información en un sistema tipo Rails, se puede hacer un sinfín de actividades y búsquedas complejas. Por ejemplo:
De alguna forma, este ejemplo muestra como pensar en términos web 2.0 puede revolucionar nuestras bases de datos para hacerlas interactuar en términos de una red social. No necesitamos importar modelos genéricos tipo FacebooK, Tuenti para el ámbito universitario. Si dejamos pensar a nuestros nativos e inmigrantes aplicados tendremos propuestas muy potentes y genuinamente universitarias.
En la presentación de BibApp ya en 2007, sus creadores reconocieron que el código eraexperimental, pero esta es la esencia y fortaleza de la web 2.0. Siempre será experimental, al ser código abierto mejorable por terceros y al estar expuesto a las tendencias y exigencias de su comunidad de usuarios.
BibApp se realizó con un bajo coste. En cuestión de meses con un presupuesto de tan solo $10.000 dólares y con unas cuantas personas motivadas. A pesar de no requerir inversiones multimillonarias, está sirviendo para revolucionar el sistema bibliotecario en las universidades norteamericanas, aunar los directorios de personal, departamentos con los fondos bibliotecarios y aportar la vertiente 2.0 (usuario decide qué, cómo y cuándo) al sistema de información universitaria.
IV Conclusiones
Para concluir sintetizaré lo expuesto en unos pocos puntos:
1. El debate universidad 2.0 es absolutamente relevante en estos momentos si queremos aspirar a un modelo de universidad que suba al tren de la sociedad del conocimiento y laglobalización y sus exigencias. Esto es una universidad competitiva, capaz de dar respuestas a los cambios estructurales en nuestro modelo productivo en crisis. Las Universidades deben ser el recurso fundamental de la sociedad del conocimiento. Esto será una misión imposible sin la medicina 2.0.
2. Un cambio integral, sin brechas en el profesorado. Tenemos que crear una conciencia universitaria, de todos los colectivos universitarios, capaz de superar modelos cerrados, modelos web 1.0 y por tanto vencer las reticencias institucionales y colectivas al cambio. Debemos integrar al conjunto del profesorado. Vivimos una escalada, una brecha entre grupos entusiastas 2.0 y una "resistencia" de una importante masa de profesorado, aunque incluso, los primeros cuenten con el apoyo a a corto plazo de los nativos digitales.
3. La web 2.0 es una nueva forma de pensar y de enfocar el progreso del conocimiento. La docencia y la investigación deben asimilar estos nuevos fundamentos abiertos y donde la "inteligencia colectiva" está llamada a desempeñar un papel importante.
4. Sería muy recomendable dar incentivos públicos a las universidades a la hora de propiciar cambios en el modelo universitario y esbozar estrategias efectivas que falitaran la introducción de los cambios.
5. Adaptar las herramientas 2.0 con un enfoque universitario. La comunidad universitaria debe dejar un espacio para el impulso de estos proyectos y su puesta en marcha de forma que logremos reflejar nuestra identidad universitaria.
6. Por último, la diligencia y rapidez de los cambios no es una opción, es una necesidad. El concepto de "nativo digital" no es ni mucho menos despreciable. Es una realidad generacional que con mayor o menor impacto deberemos afrontar.
Notas
UIMP Agosto de 2009
Vídeo y texto de la intervención de Andrés Pedreño
Texto de la ponencia:
¿Qué puede ser la Universidad 2.0?: visión y estrategias de actuación
Andrés Pedreño Muñoz
Instituto de Economía Internacional
Universidad de Alicante
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Introducción
Agradezco a la UIMP y muy especialmente a Pablo de Castro la invitación a este interesantísimo curso que me permite reflexionar y compartir con todos ustedes unos temas que me apasionan desde hace años. Este es el índice de temas que voy a tratar.
Índice
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I. ¿Por dónde empezar? El modelo de Universidad
Estamos asintiendo a una auténtica revolución de instrumentos, estilos de trabajo, comportamientos sociales, donde las nuevas tecnologías son el elemento inductor e impulsor por excelencia.
Para saber realmente la respuesta universitaria y el papel de las universidades ante estos fenómenos creo que debemos esbozar mínimamente el modelo de universidad deseable e incluso exigible, socialmente hablando.
Me gustaría dejar claro que la Universidad 2.0 no es una opción para nuestra universidades sino realmente algo más importante. Quizás y sin que suene exagerado un recurso fundamental para su supervivencia.
En la actualidad planteamos reformas como la del Espacio Europeo de la Educación Superior (Plan Bolonia) que reabren el debate sobre el modelo de Universidad pero que no abordan los cambios de fondo que necesitamos.
Las reformas emprendidas, tanto desde dentro como desde fuera, no parece que vayan inducidas por las necesidades sociales de cambio y de transformación estructural que vivimos en nuestros días. Ni tampoco que la nueva cultura digital se haya establecido como plataforma y guía de tales cambios.
Universidades con resistencia a los cambios
Quizá debemos ser autocríticos para poder progresar. Muchos observadores tienen la sensación que las universidades se han despegado de todo aquello que lleve consigo cambios estructurales de entidad. Frecuentemente se habla de endogamia o incluso de crisis generacional. Yo me decantaría por la complejidad que entrañan la introducción de cambios en nuestras universidades. Quizás por la consolidación de un modelo de universidad conservador no suficientemente sensible a practicas innovadoras y a la introducción de cambios. Esto es lo que probablemente debemos cambiar prioritariamente.
Vivimos tiempos de grandes convulsiones inducidas por el agotamiento de un modelo histórico de crecimiento económico -hoy en aguda crisis- y por la introducción de nuevas formar de competir, trabajar, progresar, en suma de vivir. En este marco económico y social, las nuevas tecnologías, las tecnologías de la información están sacudiendo hábitos sociales y fomentando una brecha entre una nueva economía (hoy ya de más clara configuración y ligada al conocimiento) en contraposición a una "vieja economía", ligada esta última no sólo a sectores tradicionales sino a formas y estilos de trabajo y vida en general cada vez más obsoletos y superados.
A todo esto hay que sumar las exigencias de competitividad asociadas a la globalización y las nuevas reglas del juego marcadas por la sociedad del conocimiento. Todo esto reclama, cada vez más con más urgencia, y un nuevo modelo de universidad.
Voy a tratar de sintetizarlo en cuatro rasgos muy sencillos:
- Una universidad internacionalizada y global1. Nuestras sociedades deben sobrevivir en un mundo global. Nuestras empresas, nuestro trabajo y nuestro bienestar dependen en gran medida que aceptemos las exigencias que se derivan de la internacionalización y la globalización económica. Si las universidades no piensan globalmente y asumen las exigencias de competitividad que se derivan de ello no están cumpliendo su misión social. La globalización, la escala global ha incrementado la tensión innovadora, los cambios y la capacidad de crear y progresar . Es imprescindible tender redes e integrarse en el espacio exterior. ... Hemos mencionado las exigencia de competitividad y esto nos lleva al siguiente punto.
- Una universidad radicalmente diferente en términos de calidad y competitividad. Si nuestras empresas tienen la obligación de ser competitivas para sobrevivir ¿qué hay de nuestras universidades? ¿pueden, deben aceptar en reto de ser competitivas?. Sin duda esto reabre debates tan interesantes como los de la medición de la calidad y la competitividad.
Al respecto, no podemos admitir indicadores endógenos e instalarnos en la autocomplacencia. Cuando hablo de calidad y competitividad me estoy refiriendo en términos de su contribución real y efectiva a la sociedad. Ilustraré esto diciendo que aparte de autocomplacernos con el Journal Citation Reports (JCR) deberíamos aceptar que también se midieran nuestros resultados con indicadores tales como, por ejemplo, nuestra capacidad exportadora de bienes de alta tecnología2. Este tipo de indicadores revelan una gran debilidad tecnológica para una país como España y una insostenible base exportadora en nuestro sistema económico.
Las universidades debemos tomar iniciativas radicales para incrementar nuestra competitividad docente e investigadora. En mi opinión no se trata homologar títulos o cambiar la fisonomía de nuestros centros o escalar puestos en los índices de publicaciones científicas. Hay que ser más ambiciosos en nuestros objetivos y reformas. Por ejemplo, ¿es planteable en un país como España que dos o más universidades puedan fusionarse?. Si lo hacen las empresas buscando nuevas ventajas y fortalezas, nuevos nichos.. ¿Por qué no las universidades? No es un tema que haya sacado al azar, en Finlandia, por ejemplo, se ha producido una inteligente iniciativa al respecto.3
Las universidades tienen que perder la aversión al cambio para ser competitivas. Y quizás estos cambios deban incentivarse por los poderes públicos.
- Una universidad abierta, comprometida en el objetivo de combatir los compartimentos estancos y cerrados. Los modelos cerrados quedan estancados, obsoletos y carentes de competitividad. Es lo que le pasa a los sectores de la vieja economía y a muchas de sus empresas.
Casi me atrevería a plantear que si las universidades, no las abrimos sin restricciones corremos el riesgo de acabar encuadradas dentro de esa "vieja economía": escasa capacidad de innovación, debilidad de la demanda, competitividad cada vez menor frente al exterior.. Y es que algunos de estos indicadores los estamos percibiendo en la actualidad.
- Una universidad comprometida socialmente en el liderazgo de la sociedad del conocimiento, la innovación y el desarrollo de las NT. Sería paradójico que, en el marco de la sociedad del conocimiento, las universidades no asumieran el protagonismo y liderazgo "natural" que le corresponde. Todos los economistas aceptamos ya que la economía del conocimiento es la principal fuente de competitividad de las empresas (especialmente en las economías avanzadas). Las universidades debemos de aprovechar esta gran oportunidad que nos convierte en protagonistas del futuro.
En resumen, nuestros países, nuestras sociedades, necesitan universidades de calidad, competitivas, internacionalizadas, abiertas, innovadoras y capaces de asumir el liderazgo en la sociedad del conocimiento.
No sé si esto planteado así, suene a muchos un innecesario "brindis al sol". Pero, teniendo en mente estas ideas, si participamos de estos objetivos, hablar de la universidad web 1.0 y universidad web 2.0 adquiere mucho sentido.
II. Lo que no puede ser la Universidad. Experiencias y lecciones desde la web 1.0.
La web 1.0 y su complicidad con el modelo de universidad tradicional
Las universidades en general fueron bastantes diligentes en la introducción y desarrollo de las nuevas tecnologías, especialmente Internet en los noventa y a principios de esta década4. Era el ámbito de lo que hoy conocemos como la web 1.0.
¿Por qué fue fácil introducir la web 1.0? Pues quizás porque se adaptaba bastante bien al modelo de universidad vigente. Requería de pocas reformas. No alteraba el status quo de prácticamente nada y nos daba una buena imagen relacionada con la tecnología y la modernidad. Y, lo más significativo, se hizo cómplice de nuestras limitaciones.
También nos resolvía problemas operativos importantes. En el ámbito de la gestión, la Universidad del papel, de los trámites burocráticos estaba ahogada, casi colapsada, en sus propias limitaciones. Las nuevas tecnologías nos permitieron superar el mencionado colapso. Aun así todavía hoy restan hábitos chocantes de viejas etapas5.
Los campus virtuales se configuraron bajo esquemas cerrados. De hecho la mayoría de los hoy vigentes reproducen con bastante fidelidad nuestros modelos administrativos y docentes vigentes. Paradójicamente, las nuevas tecnologías, Internet y la sociedad de la información estaban dando cobertura a un modelo de universidad cerrada.
Incluso bajo estos supuestos, muchas iniciativas universitarias fueron incluso en dirección contraria a lo que red determinaba según hemos visto claramente todos a posteriori. Recordemos los intentos de hacer "negocio" con formación online. Atrás han quedado relevantes inversiones, consorcios (de las mejores universidades del mundo, no sólo españolas), etc. en un intento de parcelar y comercializar el conocimiento en esquemas cerrados.
Crisis de las punto.com y progresiva aparición de la web 2.0
La crisis de las punto.com a finales de los noventa y principios de esta década fue eldesencanto de la vieja economía en su apuesta por Internet y las nuevas tecnologías. Las universidades participaron también de ese desencanto. Esto, a mi juicio, llevó consigo una cierta reafirmación de "viejos principios" y quizás la creencia de que el cambio no era ni urgente, ni quizás tan necesario o importante.
Pero, la red, los nativos y los inmigrantes aplicados y entusiastas siguieron trabajando en un modelo de web muy diferente del que tenía en mente la "vieja economía":
- Gratuidad, apertura y máxima difusión
- Absoluto protagonismo activo del usuario y desarrollo de sus capacidad de interacción
- Auge del trabajo colaborativo
- Esquemas ágiles y atractivos de relación social, construcción de la primeras redes sociales.
De alguna forma la red, la web 2.0 va adquiriendo unas características que van en contra de algunos de los fundamentos de nuestro modelo de Universidad actualmente vigente. La web 2.0 no es neutral, al estilo que lo era la web 1.0.
Las exigencias de la web 2-0 no son compatibles con algunas de nuestras costumbres más señeras: aprendizaje pasivo del alumno en las aulas, ausencia de interactividad o de trabajos colaborativos o en equipo, sistemas cerrados profesor-alumno, grupos de investigación conformados como sanedrines académicos cerrados y con escaso compromiso social...
Me atrevería a sostener que quizás por estas razones la web 2.0 ha sido adoptada, hasta el momento, de una forma light por nuestras universidades. Y este es en realidad el fondo del problema.
¿Reticencias universitarias a la web 2.0?
Aunque todos conocemos experiencias de éxito, proyectos e iniciativas universitarias relacionadas con la web 2.0, la extensión de este fenómeno en las universidades es más bien débil.
Las formas más sencillas y ya clásicas de la web 2.0 como los blogs universitarios o las wikisapenas han calado en grupos reducidos de universidades, profesores o alumnos. Incluso las propias redes sociales, nacidas en entornos estudiantiles o universitarios6 no parecen asumirse de forma masiva o incluso entusiasta por parte de la comunidad universitaria, especialmente en materia de docencia o investigación. Hacemos blogs, wikis, y praticamos "facebooking" pero como algo relativo a la extensión universitaria o incluso totalmente ajeno a lo universitario.
En cierta forma, la universidad actúa como inmigrante digital ante el fenómeno web 2.0 y las redes sociales. Incluso con un comportamiento no exento a veces de minusvaloración.
Al margen de los blogs de alumnos o profesores, la existencia de alguna wiki especializada, la docencia o la investigación apenas han sido "contaminadas". Seguimos en nuestros campus virtuales, prodigamos críticas a las nuevas propuestas (con la wikipedia algunos profesores se llegaron casi a rasgar las vestiduras) y como mucho adoptamos estas nuevas herramientas para temas complementarios o secundarios. Hacemos talleres, seminarios o debatimos sobre la web 2.0 y las redes sociales... Pero la forma en la que enseñamos o investigamos apenas se impregna de esencias 2.0.
Con el concepto de red social creo que estaría esbozándose, tal como se ha comentado acertamente por Marc Prensky, la existencia de una importante brecha digital entre los alumnos y la academia. Aunque no es sólo que la educación de nuestros instructores, inmigrantes digitales, "hablen una lengua anticuada (de la edad pre-digital) y estén luchando para enseñar a una población que habla perfectamente una nueva lengua". Esto aun siendo importante, no lo es todo.
El problema de fondo es el conflicto de intereses de la web 2.0 con el modelo de universidad de la "vieja economía". . A mi juicio habría que empezar por superar este problema que adquiere tintes políticos e institucionales...y que quizás es evitable.
Insisto en que, al margen de las limitaciones de un profesorado "inmigrante digital" frente a unos alumnos "nativos digitales", se puede y se debe avanzar rápidamente en un modelo posibilista.
En este sentido definiria la universidad 2.0 como:
"una universidad académicamente emprendedora, capaz de integrar tecnologías y aplicaciones Web 2.0 en todas sus actividades universitarias, especialmente ladocencia y la investigación, y decidida a implementar entre sus colectivos la filosofía innovadora y creativa definitoria de la web 2.0"
III. El camino hacia la Universidad 2.0
Afortunadamente hay universidades que están haciendo sus deberes dentro y fuera de España. En este sentido es muy satisfactorio comprobar que en la UIMP hoy no solamente estamos en un seminario sobre la Universidad 2.0 sino que su plataforma tecnológica predica con el ejemplo siendo pionera en este tipo de propuestas en España con la puesta en marcha de una red social (red social UIMP).
La Universidad de Wisconsin ha aplicado la web 2.0 a todo su sistema, integrando su fondo bibliotecario y de investigaciones publicadas con datos sobre el profesorado utilizando ruby rails.
Me gustaría destacar aquí en relación a la web 2.0 y la universidad que hay un problema derivado del factor tiempo y la velocidad de los cambios. La globalización y red como instrumento de difusión imponen cambios profundos y rápidos.
Por poner un ejemplo, el debate y las reservas conservadoras sobre la propiedad intelectualdel que nuestras universidades parecen ser cómplices pasivos quedará fulminado en muy poco si introducimos estilos y herramientas de trabajo eficientes tipo web 2.0. El desarrollo del open source o los métodos de trabajo colaborativo hacen inservibles conceptos jurídicos surgidos de las limitaciones de la imprenta tradicional, las características de la difusión y los métodos de trabajo ligados al papel. La edición digital tipo 2.0, impondrá formas, modelos y normas -si llega el caso- muy diferentes. Dicho claro y en breve. el debate actual sobre la propiedad intelectual es bastante estéril, quedará obsoleto en muy poco tiempo.
Las universidades se preocupan o debaten aspectos que son absolutamente secundarios. Hay que canalizar nuestros esfuerzos por caminos más productivos. Lo importante es acelerar los cambios 2.0. como fuente de eficiencia para el progreso del conocimiento.
También es importante acometer los cambios en la universidad de una forma integradora y masiva. A mi modo de ver hay que evitar otra brecha entre un profesorado minoritario y entusiasta y entregado a la causa (que habla del décalogo del profesor 2.0, defiende wikipedia y Youtube) y la otra parte entregada al ejercicio de severas y descalificadoras críticas hacía las citadas herramientas.
Los cambios tienen que involucrar a la institución. En mi opinión no es aconsejable que se hagan al margen de los rectorados. O que algunos jóvenes investigadores, tengan que alejarse de las recomendaciones de sus maestros por defender los cánones de la llamada Ciencia 2.0.
Un camino tecnológico y presupuestario más fácil
Además los cambios ligados a la web 2.0 son de un signo bien diferente a los que caracterizaban a la web 1.0. Estamos hablando de cambios experimentales y de bajo coste.
Si hablamos de costes, las universidades no deberían temer entrar en el mundo 2.0. En absoluto hay que relacionar su aplicación a las inversiones y esfuerzos pasados ligados a la web 1.0. por parte de entidades privadas o las propias universidades.
Para poder adaptarse al mundo 2.0 lo más importante es perder el miedo al cambio. Por definición la 2.0 es experimental y temporal....(hasta que llegue 3.0) y, a diferencia de la 1.0, no hace falta realizar grandes inversiones o comprar costosos soportes y software. El gran atractivo de la web 2.0 es que muchísimas aplicaciones son gratis, de código abierto.
Las claves para tener éxito en el ámbito de la web 2.0 tienen que ver con conceptos como flexibilidad, atrevimiento, entusiasmo y la habilidad para crear entornos capaces de reinventarsesi hace falta.
Diez pasos para introducir la web 2.0 en las universidades
Cinco pasos básicos
- Mentalizar a nuestros profesores de que el conocimiento es abierto. El nuevo principio de la economía del conocimiento es irrenunciable: "el conocimiento que se comparte crece y mejora". Esto los tienen hoy más claro los chefs de la cocina creativa que algunos de nuestros profesores.
Al respecto me gustaría la importancia de dos iniciativas: una del MIT impulsada a principios de esta década y denominada OpenCourseWare (OCW) y la otra una plataforma de transferencia de tecnología que surgió de Innocentive y que actualmente se plasma en un proyecto iberoamericano "Innoversia".
OCW es sencillamente la iniciativa de invitar al profesorado de una universidad (el hecho de que el proyecto lo iniciara el MIT tiene mucha relevancia simbólica) a poner sus materiales docentes en la web, en un sistema abierto, claro y accesible para el alumno de cualquier universidad (o para al público en general). Innoversia es una plataforma que persigue hacer interactuar a investigadores y empresas, a oferentes y demandantes de I+D+I (para un poco más detalle ver OpenCourseWare: Consorcio en beta e Innoversia: demandas y ofertas de investigación)7
El valor de ambas propuestas, todavía con elementos definitorios de la web 1.0, es que rompen barreras dentro de las universidades. Barreras entre profesor y alumno; entre investigadores y empresas. Créanme que si tuviera alguna influencia política aconsejaría apostar de forma muy fuerte por estos dos proyectos.Su implantación y desarrollo reportarían muy notables beneficios no solo para nuestro sistema universitario sino para nuestro país.
- Orientar nuestros campus virtuales a tareas administrativas y a la reingeniería de procesos jurídico-administrativos. Tal y como los concebimos estamos poniendo puertas al campo. Mientras que la sociedad proclama la libre difusión del conocimiento nosotros, en el ámbito universitario, lo encerramos en compartimentos estancos. Créanme que los alumnos y la sociedad comprenderán esto cada vez mucho menos.
- Fomentar y dar incentivos a la introducción de herramientas web 2.0 de fácil comprensión: blogs wikis, etc... Aunque en mi opinión los blogs o las wikis son herramientas de transición entre las web 1.0 y la 2.0, estas herramientas pueden contribuir a facilitar un "entrenamiento" hacia metas más ambiciosas.
- Fomentar y dar incentivos a la creación de redes abiertas. Especialmente de redes virtuales de profesorado a través de las herramientas web 2.0
- Pasar de un modelo basado en la evaluación del rendimiento individual a un modelo mixtoque dé cabida al trabajo colaborativo y a otras formas de aprendizaje y aptitudesdefinitorias de la web 2.0.
Cinco pasos más avanzados. Me limitaré a resumir algunas líneas:
- Apuestas decididas por el aprendizaje activo. Cambiar radicalmente los métodos de enseñanza pasiva por métodos interactivos, atractivos, experimentales, de bajo coste, moldeables y flexibles, siempre en el marco del aprendizaje activo.
- A reglón seguido y derivándose del paso anterior, dar el mayor protagonismo y capacidad de iniciativa al alumno en los procesos de aprendizaje y en la toma de decisiones. Esto significaría la necesidad de abrir bastante las puertas desde un vídeo de Youtube a artículos, experimentos y debates online, etc. donde los alumnos construyen sus propios sistemas de aprendizaje.
- Desarrollar redes especializadas de aprendizaje abiertas donde sea relevante la interacción del alumno con otros alumnos (de dentro y fuera de la universidad), fomentar el trabajo colaborativo.
- Integrar de lleno el concepto de red social en el ámbito universitario. Aprender de las herramientas y recursos de las redes sociales... Profundizar en la cultura de compartir y hacer progresar el conocimiento.
- Dejar que nos enseñen los "nativos digitales" cómo quieren aprender... Sería un indicador de que hemos logrado un plena integración del profesorado. Que estamos en la Universidad 2-0
El factor institucional: un reciente ejemplo
Alguien puede estar planteándose si las universidades tienen la capacidad institucional y operativa para reconvertirse como universidades web 2.0.
Creo que en este sentido, lo principal es potenciar un marco donde los defensores de la filosofía 2.0 puedan impulsar con una razonable libertad sus proyectos y propuestas en el ámbito universitario y seleccionar aquellos campos que provoquen más receptividad colectiva.
Un excelente ejemplo de aplicación de la web 2.0 a la Universidad es la herramienta BibApp, inicialmente diseñada en la Universidad de Wisconsin-Madison y posteriormente trasladada y ampliada para otras universidades (Cornell, Illinois etc.). Es un interesante modelo de un servicio de información 2.0 flexible e innovador en el contexto universitario. La idea es muy sencilla:
- El sistema está basado en una herramienta gratis y de código abierto Rails, aplicación que se utiliza actualmente en muchas redes sociales 2.0 como twitter, mis-recetas.org8 etc. BibApp emplea Rails para construir una base de datos bibliográfica para almacenar información sobre publicaciones, al estilo de cualquier biblioteca virtual.
- Luego se extrae información del servidor donde se ubica el directorio sobre el personal docente e investigador de la(s) universidad(es), agrupándolo en grupos genéricos (departamentos, equipos de investigación, facultades....).
- A continuación, utilizando los nombres del personal docente e investigador, áreas de interés, investigaciones realizadas y los temas especializados y palabras claves de sus investigaciones, estudios publicados en forma digital, además de citas recogidas en las mismas, etc. etc. .
- También se almacenan las citas recogidas en todas las publicaciones y estudios publicados en medios digitales, co-autores y otros datos archivables.
Una vez recogida toda esta información en un sistema tipo Rails, se puede hacer un sinfín de actividades y búsquedas complejas. Por ejemplo:
- Partiendo del directorio de asignaturas o campos de especialización, se pueden generar nubes de tags que demuestran los temas de mayor interés de docentes individuales, equipos de investigación o departamentos.
- Crear un timeline que demuestra la evolución de temas de interés de un individuo, equipo o departamento.
- Por supuesto, mostrar todas los estudios publicados por un individuo, equipo o grupo
- Utilizar un DOI (Identificador de Objeto Digital) para generar URLS, acceder al archivo o enlazar a una cita.
- Buscar un campo y encontrar profesores que investigan el mismo tema.
- Acceder a la página web de personas identificadas o enviarle un correo desde los resultados de la búsqueda.
- Comprobar si las personas identificadas por la búsqueda estén conectadas y, si es así, chatear con ellas en tiempo real
- Ver como se reparte la actividad investigadora de personas o equipos en términos de porcentaje de publicaciones en artículos, en libros o en conferencias
- Partir desde la búsqueda de un investigador para llegar a su departamento, centro, universidad, grupos interuniversitarios a los que pertenece
- Utilizar la información para crear gráficos de redes
- Recibir noticias RSS o alertas sobre nuevos estudios publicados por personas, grupos, departamentos o universidades
De alguna forma, este ejemplo muestra como pensar en términos web 2.0 puede revolucionar nuestras bases de datos para hacerlas interactuar en términos de una red social. No necesitamos importar modelos genéricos tipo FacebooK, Tuenti para el ámbito universitario. Si dejamos pensar a nuestros nativos e inmigrantes aplicados tendremos propuestas muy potentes y genuinamente universitarias.
En la presentación de BibApp ya en 2007, sus creadores reconocieron que el código eraexperimental, pero esta es la esencia y fortaleza de la web 2.0. Siempre será experimental, al ser código abierto mejorable por terceros y al estar expuesto a las tendencias y exigencias de su comunidad de usuarios.
BibApp se realizó con un bajo coste. En cuestión de meses con un presupuesto de tan solo $10.000 dólares y con unas cuantas personas motivadas. A pesar de no requerir inversiones multimillonarias, está sirviendo para revolucionar el sistema bibliotecario en las universidades norteamericanas, aunar los directorios de personal, departamentos con los fondos bibliotecarios y aportar la vertiente 2.0 (usuario decide qué, cómo y cuándo) al sistema de información universitaria.
IV Conclusiones
Para concluir sintetizaré lo expuesto en unos pocos puntos:
1. El debate universidad 2.0 es absolutamente relevante en estos momentos si queremos aspirar a un modelo de universidad que suba al tren de la sociedad del conocimiento y laglobalización y sus exigencias. Esto es una universidad competitiva, capaz de dar respuestas a los cambios estructurales en nuestro modelo productivo en crisis. Las Universidades deben ser el recurso fundamental de la sociedad del conocimiento. Esto será una misión imposible sin la medicina 2.0.
2. Un cambio integral, sin brechas en el profesorado. Tenemos que crear una conciencia universitaria, de todos los colectivos universitarios, capaz de superar modelos cerrados, modelos web 1.0 y por tanto vencer las reticencias institucionales y colectivas al cambio. Debemos integrar al conjunto del profesorado. Vivimos una escalada, una brecha entre grupos entusiastas 2.0 y una "resistencia" de una importante masa de profesorado, aunque incluso, los primeros cuenten con el apoyo a a corto plazo de los nativos digitales.
3. La web 2.0 es una nueva forma de pensar y de enfocar el progreso del conocimiento. La docencia y la investigación deben asimilar estos nuevos fundamentos abiertos y donde la "inteligencia colectiva" está llamada a desempeñar un papel importante.
4. Sería muy recomendable dar incentivos públicos a las universidades a la hora de propiciar cambios en el modelo universitario y esbozar estrategias efectivas que falitaran la introducción de los cambios.
5. Adaptar las herramientas 2.0 con un enfoque universitario. La comunidad universitaria debe dejar un espacio para el impulso de estos proyectos y su puesta en marcha de forma que logremos reflejar nuestra identidad universitaria.
6. Por último, la diligencia y rapidez de los cambios no es una opción, es una necesidad. El concepto de "nativo digital" no es ni mucho menos despreciable. Es una realidad generacional que con mayor o menor impacto deberemos afrontar.
Notas
- El principio de la universalidad del conocimiento, el acceso al mismo a través de un instrumento como internet, aconsejarían irremediablemente este modelo de universidad casi por definición.
- España es el país de la Unión Europea de los 15 que menos bienes de alta tecnología exporta, sólo un 4,92% del total de sus exportaciones, muy por debajo de la media europea de 27 miembros, cercana al 17%, según los últimos datos facilitados por Eurostat (2006). Estamos lejos de la cabeza: Luxemburgo (40,66%), Irlanda (29,01%) y Reino Unido (26,48%), Hungría superan el 20%, y Países Bajos, Finlandia y Francia se sitúan cerca del 18%. Y nos situamos creca de la cola: Rumanía, Bulgaria y Polonia cierran la clasificación con porcentajes que apenas superan el 3%. Al respecto, Estados Unidos alcanza un 26,12%, (más de una cuarta parte de sus exportaciones, Japón un 20,04%, ambos por encima de la media de los 27 estados que conforman la actual Unión Europea.
- El caso de Aalto Universty (inicialmente llamada Innovation University), una nueva universidad finlandesa resultante de la fusión de tres universidades especialziadas en tres campos diferentes: computación, economía y diseño gráfico.
- Durante estos años, España con el impulso de proyectos como la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes o Universia adquirió proyección mundial dentro de los páises donde las proyectos universitarios en la web ganaron más ambición y protagonismo.
- Aun así, la filosofía del papel y la burocracia es muy fuerte en la Universidad. Algunos de los trámites que hacemos por Internet tienen que ser validados a través de mecanismos absurdos. Por ejemplo, es chocante comprobar cómo en las universidades los alumnos hacen la matrícula formal por Internet en su programa de matriculación ¡¡¡pero tienen que hacerlo desde la Universidadí!!! Si son de fuera tienen que viajar y desplazarse xxx kilómetros, acudir al centro donde se va a cursar la carrera, esperar tu turno para sentarte en uno de los terminales y realizar el proceso de matrícula...
- Las primeras redes sociales de la web 1.0 como classmates.com estuvieron vinculadas al fenómeno de los antiguos alumnos. Facebook como es sabido nación en un entorno universitario, pero sin calar en la trastienda institucional de la propia universidad donde germinó.
- Ambos proyectos son impulsados actualmente por Universia. El primer con un notable éxito, el segundo todavía en sus inicios,
- Se trata de una de una red social especializada de aficionados a la cocina a nivel experimental y en la que, como experimento he participado activamente para aprender cómo responde un colectivo de "inmigrantes digitales" -no especialmente diestro en dentro de los colectivos de Internet- a una red social. Tras seis meses congrega a 800.000 usuarios únicos al mes, actualmente.
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miércoles, julio 29, 2009
Internet y la crisis de los medios
Internet y la crisis de los medios
Los medios desde la economía, la economía desde los medios en un escenario de crisis.
Curso: Periodismo en tiempos de crisis. Cátedra Rafael Altamira. Universidad de Alicante. 29 de Julio de 2009.
Andrés Pedreño Muñoz
Índice
1. El escenario de la crisis actual (la economía desde los medios)
- Los mensajes de la economía hegémonica
- La lección de las nuevas economías emergentes
2. Los medios desde la economía:
I. El escenario de la crisis actual (la economía desde los medios)
Aunque hay un gran consenso en determinar el origen de la crisis actual, como es sabido por todos, de arranque inmobiliario – financiero, ya es menos frecuente determinar con precisión el alcance de la misma y aquellos pilares que van a verse afectados por sus efectos y desarrollo.
Hay una creciente corriente de especialistas, entre los que me incluiría, que ven en la actual coyuntura económica un transfondo estructural. Esto es, la crisis de un modelo de crecimiento que ya estaba dando muestras de agotamiento desde hacia años.
Creo que los propios medios de comunicación han difundido los puntos claves sobre los que me estoy refiriendo y que voy a tratar de sistematizar y resumir en algunos puntos.
1. Los mensajes desde la economía hegemónica. Si ustedes hacen un análisis periodístico sobre las noticias de economía publicadas durante la era Clinton y durante la era Bush identificarán claramente dos modelos diferentes.
La era Clinton puede verse en este primer cuadro síntesis:
Al Gore era una opción continuadora del periodo Clinton: defensora de un modelo basado en la innovación, el conocimiento, las nuevas tecnologías, el crecimiento sostenible, el medio ambienten, etc. Pero con la victoria de Bush sobre Al Gore, la “vieja economía” va a tener nuevamente una oportunidad de reafirmar su poder e influencia.
Veamos en el periodo Bush, los mensajes y titulares predominantes que se recogieron en la prensa, bien recordados por todos los aquí presentes.
2. La lección de las nuevas economías emergentes (igualmente de países que apuestan por las nuevas tecnologías y la sociedad del conocimiento).
También aquí hay mensajes importantes. Los medios (especialmente los estadounidenses obsesionados con los gigantes asiáticos) dan cuenta de una economía cada vez más globalizada y sujeta a cambios importantes:
¿En qué se ha basado el modelo de crecimiento español de los últimos años? Brevemente en sólo cinco rasgos, también frecuentemente recogidos en los medios:
II. Internet como nuevo paradigma de una nueva comunicación y su comprensión por los medios tradicionales.
Mi primera reflexión es una o dos preguntas…
Lo cierto es que a la luz de algunos hechos, los medios tradicionales no parecen digerir bien el desarrollo de la sociedad de la información. Incluso me atrevería a afirmar que habría una contraposición entre ciertos postulados de los “viejos medios” y el nuevo “Internet”.
No se trata de un tema de innovación tecnológica. Los medios han dispuesto desde hace muchos años los primeros y más avanzados ordenadores y programas y, en general, de las más avanzadas tecnologías propias de cada medio.
Sin embargo, los nuevos jugadores. Microsoft, Google, Facebook, Amazon, Blogger, Youtube… muestran que algo está cambiando y los medios no parecen estar dentro de la "onda".
En un país como España si se le echa un vistazo a OJD de medios electrónicos vemos que el share cambia de forma muy sustancial el estatus que se derivaba del control oligopolístico de los grandes medios tradicionales. Su participación dista mucho de la que ostentan en el resto de medios: radio, tv, prensa… Empresas creadas por algunos jóvenes sobrepasan a medios de referencia nacional e internacional.
Los cinco errores más importantes de la industria tradicional de medios a la hora de jugar en Internet:
1. No asumir que las nuevas tecnologías cambiaban de forma relevante las reglas del juego. En las primeras etapas, el principal error no fue sólo no comprender su gratuidad, ventajas de la accesibilidad, bajo coste de entrada y su capacidad para extenderse muy rápidamente entre todas las capas de población.
El error más importante fue no comprender que este tipo de tecnología podía alterar hábitos y formas de comunicación de forma radical, que ni la radio, ni la tv fueron capaces de alterar de forma tan importante respecto de la prensa escrita.
Anecdóticamente, recordaré que finales de los noventa desde los medios tradicionales se equiparaba Internet a la prensa gratuita.
2. Infravalorar la capacidad de democratizar y hacer transparente la comunicación a través de la red. El fenómeno de los blogs tuvo su auge en un país como Estados Unidos en la era Bush.
La conservadora Fundación Heritage identificó el fenómeno de los blogs como una auténtica revolución encaminada a hacer democratizar y mucho más transparente la información política. Una revolución desde abajo que no había hecho nada más que empezar que dejaría atónitos a propios y extraños. Era la forma de dar una explicación al fenómeno de Arrianna Huffington y su “Huffington Post”.
Gráfico
Este error no sólo lo han cometido los medios. Incluso empresas del sector como Microsoft todavía hoy no comprenden cómo los desarrollos de open source pueden poner en jaque su negocio (un colosal monopolio) o cómo su enciclopedia Encarta ha quedado barrida por el trabajo colaborativo de Wikipedia.
Hoy hasta el Presidente Obama admite que Facebook ha jugado un papel decisivo en su campaña.
3. No comprender que las nuevas tecnologías le proporcionaban un poder absoluto y casi ilimitado al usuario.
5. Por último, la potencialidad y efectividad de la publicidad contextual en términos competitivos. Google y sus propuestas Google Adwords y Google Adsense suponen una revolución absoluta del mundo de la publicidad. Universal, bajo coste, inmediata, segmentable, personalizable, controlable y evaluable…. Esta puede decirse que es la herida mortal. El error más grave de los medios tradicionales ha sido no comprender que el modelo de publicidad exigía cambios de entidad y muy rápidos y una toma de posición en términos de tráfico muy relevante. Todavía hoy hay actitudes balbuceantes y sin una clara estrategia a la hora de afrontar a largo plazo este tipo de competencia.
III. Web 1.0, Web 2.0, redes sociales y su impacto en los medios
La Web 2.0. Hasta aquí apenas hemos hablado de la web 2.0. Sin embargo, su consideración y vinculación en torno a las redes sociales viene a representar otro impacto potencialmente muy importante para todos los medios.
La cuestión podría exponerse como sigue. Los medios están logrando comprender la importancia de la web, incluso, sin mucho entusiasmo, asimilan algunos preceptos de la web 2.0 (blogs, interactividad…).
Pero los medios actuales, en su versión en Internet, me atrevería a calificar que son mayoritariamente “web 1.0 con imagen de marca” (El País- PRISA, ABC- Vocento, Levante o Información – EPI).
Es más, los excelentes profesionales de los medios tradicionales generalmente se niegan a ceder al usuario el absoluto protagonismo que reclama en el ámbito de Internet.
Las redes sociales son un paso más de hondo calado en el tema que nos ocupa. El usuario no satisfecho con una razonable interactividad (comentar noticias, evaluarlas, jerarquizarlas…) quiere incrementar su protagonismo y pide más: se organiza en comunidades de intereses y decide lo que es y no es importante.
El caso es que Facebook, Tuenti, Twitter no son nada más que redes generalistas y los usuarios todavía no han desarrollado toda su capacidad para organizarse a través de comunidades y redes especializadas… Sin embargo, los jóvenes sólo entienden la comunicación: noticias, artículos, vídeos, blogs.. en este formato de red social. No admiten el almacenamiento de datos. Son los nativos digitales que se niegan a renunciar el más mínimo portagonismo.
No es sólo un problema de los medios de comunicación. Se ha dicho acertadamente que “no hay universidad ni empresa que esté preparada para el ritmo de los cambios que se producen entre los adolescentes”.
En este contexto, los medios de comunicación tradicionales pueden padecer lo que yo denomino el Síndrome Arguiñano.
Este colectivo, busca la marca “arguiñano”, no busca “recetas” en Google, sino “arguiñano”. En este sentido, sucede también así en la prensa, donde el poder de las marcas prevalecen, los usuarios senior no buscan “noticias” buscan "El País. El Mundo, ABC, Información…"
El portal de arguiñano ha sido muy mejorado, pero su standar es web 1.0, Sus seguidores no han aceptado el nuevo formato. Aqui se expone en power point el síndr0me arguiñano.
Concluisones Lo que sí quieren los usuarios:
IV. Innovación, tecnología, globalización y conocimiento. ¿Deben sentirse los medios aludidos?
No quisiera pecar de reduccionista, pero en mi opinión los medios tradicionales y su posición de absoluto dominio en la industria de la comunicación han pecado de inercias importantes.
Se han convertido en algo bastante parecido a un sector de la “vieja economía”. Su escasa asimilación del verdadero potencial de Internet y de las nuevas tecnologías así parece demostrarlo.
¿Cuál puede ser el antídoto recomendable…?
Pues el de la “ikeaización”. Esto es, dosis muy importantes de innovación y conocimiento. Admitir que las reglas del juego han cambiado.
En Ikea los viejos muebles sufrieron una deconstrucción al estilo de Ferrán Adrià. Tanto que nos sentimos protagonistas al estilo web 2.0 cogiendo sus pesadas piezas de estanterías (todo planificado de tal forma que han hecho de la logística casi un sector de conocimiento puro) y montándolas nosotros en casa.
Los profesionales de los medios deben hacer su “deconstrucción” si desean liderar Internet. Quizás hay que reinventar las Escuelas de Periodismo, nuestras Facultades de Ciencias de la Información.
Por último, la referencia a la globalización aquí, en este punto, es muy necesaria. Un periódico, una televisión tiene vocación eminentemente nacional o local. Internet está creando una nueva conciencia de pertenencia. Google, Facebook, Amazon, Ebay, etc, han fulminado las barreras geográficas, políticas o administrativas. Los nuevos medios tienen vocación global, la segmentación no viene dada por criterios geográficos sino por intereses compartidos. Cuando ambos confluyen hay segmentación geográfica pero en otros muchísimos casos no… Esta lección también debe ser aprendida en mayor o menor medida. ¿Pero cómo puede asimilarla rápidamente medios que tiene una 20 cabeceras geográficas o más y una estructura operativa, incluso cultura, provincial o regional?
La cuestión es que (terminando por la economía en los medios) en la lista de Forbes, Gates, Steven Jobs, Larry Page y Sergie Brin han desplazado a las grandes fortunas de los viejos sectores tradicionales de las finanzas, el automóvil, y también a Rupert Murdoch… Quizás es un indicador infalible y si lo piensan un poco se ahorrarán una exposición tan pesada como esta.
Andrés Pedreño
Julio 2009
Los medios desde la economía, la economía desde los medios en un escenario de crisis.
Curso: Periodismo en tiempos de crisis. Cátedra Rafael Altamira. Universidad de Alicante. 29 de Julio de 2009.
Andrés Pedreño Muñoz
Índice
1. El escenario de la crisis actual (la economía desde los medios)
- Los mensajes de la economía hegémonica
- La lección de las nuevas economías emergentes
2. Los medios desde la economía:
a. Internet como paradigma de una nueva comunicación y su comprensión por los medios tradicionales3. Crisis, innovación, tecnología, globalización y conocimiento. ¿Deben sentirse los medios aludidos?
b. Web 1.0, Web 2.0, redes sociales y su impacto en los medios
I. El escenario de la crisis actual (la economía desde los medios)
Aunque hay un gran consenso en determinar el origen de la crisis actual, como es sabido por todos, de arranque inmobiliario – financiero, ya es menos frecuente determinar con precisión el alcance de la misma y aquellos pilares que van a verse afectados por sus efectos y desarrollo.
Hay una creciente corriente de especialistas, entre los que me incluiría, que ven en la actual coyuntura económica un transfondo estructural. Esto es, la crisis de un modelo de crecimiento que ya estaba dando muestras de agotamiento desde hacia años.
Creo que los propios medios de comunicación han difundido los puntos claves sobre los que me estoy refiriendo y que voy a tratar de sistematizar y resumir en algunos puntos.
1. Los mensajes desde la economía hegemónica. Si ustedes hacen un análisis periodístico sobre las noticias de economía publicadas durante la era Clinton y durante la era Bush identificarán claramente dos modelos diferentes.
- En el mandato Clinton se hablaba de la “nueva economía” , de Internet, de nuevas empresas de nuevos sectores emergentes.
- En los años de Bush se ha hablado predominantemente de una economía de defensa activa (una nueva forma de llamarle de la economía de guerra), de fuertes alzas de precios del petróleo, de fuerte especulación y crecimiento de los precios en los mercados inmobiliarios.
La era Clinton puede verse en este primer cuadro síntesis:
- Crecimiento ininterrumpido del PIB (107 meses, casi 9 años) con tasas superiores al 7% en términos interanuales.
- Una tasa de desempleo que bajó hasta el 4% (la más baja desde 1970), sin aflorar tensiones inflacionistas.
- La tasa de inflación se situó a niveles muy bajos (2,3 % del IPC en 1996-1999)
- Saneamiento de las finanzas públicas, con un notable excedente.
- Cotizaciones bursátiles con espectaculares ascensos.
- Un crecimiento económico trasladado al resto del mundo a través de un considerable déficit comercial.
- Incremento espectacular de la inversión, absorbiendo recursos del resto del mundo. "La economía norteamericana "se especializaba en rentabilizar más eficazmente el ahorro de los demás".
- Esto último tiene su reflejo en una notable apreciación del dólar.
Al Gore era una opción continuadora del periodo Clinton: defensora de un modelo basado en la innovación, el conocimiento, las nuevas tecnologías, el crecimiento sostenible, el medio ambienten, etc. Pero con la victoria de Bush sobre Al Gore, la “vieja economía” va a tener nuevamente una oportunidad de reafirmar su poder e influencia.
Veamos en el periodo Bush, los mensajes y titulares predominantes que se recogieron en la prensa, bien recordados por todos los aquí presentes.
- Un modelo de crecimiento y generación de empleo con parámetros sustancialmente distintos
- Fuerte especulación inmobiliaria y la financiación de inversiones piramidales de alto riesgo.
- Desarrollo de productos financieros fraudulentos basados en las hipotecas basura, reingenierías financieras y nuevos productos surgidos al filo de graves carencias en la regulación de los mercados.
- Fuerte especulación y ganancias derivadas de la industria del petróleo
- Créditos baratos al consumo para bienes de sectores tradicionales: como el automóvil.
- Gasto público en defensa y armamento. Un desarrollo del conocimiento intermediado por una economía de guerra. El caso de la nanotecnología.
- Deterioro de las finanzas públicas, con un notable déficit.
- Uno, basado ya claramente en el conocimiento, la innovación, los sectores de nuevas tecnologías… (Al Gore anunciaba en su campaña a la presidencia el objetivo de una tasa de escolarización universitaria del 75% -en aquellos años en España nos rasgábamos las vestiduras porque estábamos cerca de alcanzar una tasa del 40%-).
- Otro, el de Bush, basado en la resurrección de los viejos sectores de la economía en un contexto de una economía de guerra.
2. La lección de las nuevas economías emergentes (igualmente de países que apuestan por las nuevas tecnologías y la sociedad del conocimiento).
También aquí hay mensajes importantes. Los medios (especialmente los estadounidenses obsesionados con los gigantes asiáticos) dan cuenta de una economía cada vez más globalizada y sujeta a cambios importantes:
- India, un país pobre, llega a ser la primera exportadora del mundo en software. Sus ingenieros de computación, entre los más competitivos del mundo.
- Las ventajas salariales de un país como China no excluyen que se erija como primera potencia mundial en nanotecnología textil. Su apuesta por un sistema universitario de calidad.
- Muchas economías asiáticas (China, Malasia…) cambian sus planes de construcción de grandes infraestructuras por apuestas destinadas a impulsar y desarrollar el conocimiento, incrementando sustancialmente sus inversiones en estas partidas. Esto no pasa desapercibido para especialistas como Joseph Stiglitz.
- Finlandia y los países nórdicos apuestan por un modelo de nuevas tecnologías y conocimiento. Nokia (NT) e Ikea son dos iconos de un nuevo modelo donde el conocimiento y la innovación son dogmas. Su sistema universitario da muestras de una madurez inusitada; la fusión de tres universidades para crear la Innovation University sobre tres pilares: economía, computación y diseño gráfico.
- En la Europa ampliada de los 15, Irlanda duplica su PIB por habitante en tan solo 12 años (1988-2000) en ese periodo España apenas aumenta 10 puntos su posición en Europa. Irlanda pasa de ser el país con PIB por habitante más bajo a una posición en la que sólo es sobrepasada por Luxemburgo.
- Podríamos añadir otras muchas experiencias como la del “milagro coreano” etc. Pero la constate en Irlanda, Finlandia, Corea, el software indio, el textil chino… es la presencia del conocimiento como input.
¿En qué se ha basado el modelo de crecimiento español de los últimos años? Brevemente en sólo cinco rasgos, también frecuentemente recogidos en los medios:
- Expansión inmobiliaria aprovechando la facilidad de acceso al crédito y los bajos costes financieros. Alimentada desde las perspectivas de beneficios ligados al auge de los precios y costes de mano de obra barata vía inmigración.
- Producción basada en tecnologías maduras con mano de obra barata también alimentada a través de la gran corriente inmigratoria.
- Escasa penetración en el desarrollo de las Nuevas Tecnologías. Reiteradamente hemos ocupado los lugares más bajos en casi todos los indicadores europeos.
- Beneficios atípicos en las empresas de industrias manufactureras y los servicios tradicionales
- Débil comportamiento de nuestros índices de competitividad exterior. Un indicador inequívoco: la evolución de nuestras exportaciones y muy especialmente las exportaciones de alto contenido tecnológico absolutamente estancadas en los últimos 15 años.
- Asistimos a un cambio de modelo anunciado. La "vieja economía" difícilmente va a dar más de sí en cualquier país del mundo: España, Estados Unidos, o México… Esto lo ve claro hasta China, partiendo de diferencias salariales inmensas que todavía podría aprovechar durante bastantes años.
- Necesidad de redefinición de los sectores tradicionales. En el nuevo modelo los sectores tradicionales tendrán de redefinirse de arriba abajo creo que deberíamos inventar un término nuevo “ikeaización” (de Ikea). Esto es, cómo a través del conocimiento en todas sus vertientes un sector de tecnología madura puede volver a ser competitivo. Conocimiento en términos de desarrollo de la logística, la reingeniería de procesos, diseño, marketing, políticas de usuario 2.0, nuevas tecnologías…
- Las nuevas tecnologías y la sociedad de la información son una antesala de la sociedad del conocimiento. Las nuevas olas tecnológicas que darán continuidad a las que hemos presenciado en los últimos años estarán basadas en el conocimiento en mucha mayor medida. Yo les llamo incluso “sectores de conocimiento puros”: biotecnología, nanotecnología… Quien no participe de forma relevante en estos sectores no jugará en la "Champion league" de las economías avanzadas…
- El conocimiento el nuevo protagonista. Ha habido crisis en los últimos 300 años. Crisis de la agricultura tradicional, varias crisis industriales (industrias pesadas, navieras, manufactureras..) donde hemos renovado nuestros modelos de crecimiento. Estamos asistiendo a una crisis estructural más que afectará a la construcción, automóvil, industrias auxiliares, servicios… y que nos obligará a erigir al conocimiento como un absoluto protagonista si los diferentes países aspiran a crecer y generar empleo de forma relevante.
II. Internet como nuevo paradigma de una nueva comunicación y su comprensión por los medios tradicionales.
Mi primera reflexión es una o dos preguntas…
- ¿Son los medios, tal como los concebimos en la actualidad (prensa, radio, tv) un sector tradicional?
- ¿Pertenecen a la "vieja economía"?
Lo cierto es que a la luz de algunos hechos, los medios tradicionales no parecen digerir bien el desarrollo de la sociedad de la información. Incluso me atrevería a afirmar que habría una contraposición entre ciertos postulados de los “viejos medios” y el nuevo “Internet”.
No se trata de un tema de innovación tecnológica. Los medios han dispuesto desde hace muchos años los primeros y más avanzados ordenadores y programas y, en general, de las más avanzadas tecnologías propias de cada medio.
Sin embargo, los nuevos jugadores. Microsoft, Google, Facebook, Amazon, Blogger, Youtube… muestran que algo está cambiando y los medios no parecen estar dentro de la "onda".
En un país como España si se le echa un vistazo a OJD de medios electrónicos vemos que el share cambia de forma muy sustancial el estatus que se derivaba del control oligopolístico de los grandes medios tradicionales. Su participación dista mucho de la que ostentan en el resto de medios: radio, tv, prensa… Empresas creadas por algunos jóvenes sobrepasan a medios de referencia nacional e internacional.
Los cinco errores más importantes de la industria tradicional de medios a la hora de jugar en Internet:
1. No asumir que las nuevas tecnologías cambiaban de forma relevante las reglas del juego. En las primeras etapas, el principal error no fue sólo no comprender su gratuidad, ventajas de la accesibilidad, bajo coste de entrada y su capacidad para extenderse muy rápidamente entre todas las capas de población.
El error más importante fue no comprender que este tipo de tecnología podía alterar hábitos y formas de comunicación de forma radical, que ni la radio, ni la tv fueron capaces de alterar de forma tan importante respecto de la prensa escrita.
Anecdóticamente, recordaré que finales de los noventa desde los medios tradicionales se equiparaba Internet a la prensa gratuita.
2. Infravalorar la capacidad de democratizar y hacer transparente la comunicación a través de la red. El fenómeno de los blogs tuvo su auge en un país como Estados Unidos en la era Bush.
La conservadora Fundación Heritage identificó el fenómeno de los blogs como una auténtica revolución encaminada a hacer democratizar y mucho más transparente la información política. Una revolución desde abajo que no había hecho nada más que empezar que dejaría atónitos a propios y extraños. Era la forma de dar una explicación al fenómeno de Arrianna Huffington y su “Huffington Post”.
Gráfico
Este error no sólo lo han cometido los medios. Incluso empresas del sector como Microsoft todavía hoy no comprenden cómo los desarrollos de open source pueden poner en jaque su negocio (un colosal monopolio) o cómo su enciclopedia Encarta ha quedado barrida por el trabajo colaborativo de Wikipedia.
Hoy hasta el Presidente Obama admite que Facebook ha jugado un papel decisivo en su campaña.
3. No comprender que las nuevas tecnologías le proporcionaban un poder absoluto y casi ilimitado al usuario.
- El usuario no es pasivo, no es un televidente o un lector pasivo de prensa. Comenta las noticias, las evalúa, las jerarquiza (dig, menéame…) en los blogs primero. Este aspecto es de los pocos que los periódicos tradicionales han introducido a posteriori y sin mucho entusiasmo.
- El usuario es consumidor y productor. Se niega a ser un simple lector pasivo. Ve vídeos, pero sube vídeos. Lee noticias, pero quiere escribir y dar sus propias noticias, preocupaciones, experiencias, crear redes de intereses comunes en torno a los contenidos en general.
- El usuario selecciona la información que desea, que es de su interés, no se le impone la información. No tiene por que aceptar la portada del New York Times. Quiere y puede configurar portadas/portales con su propia selección de noticias y estructura de contenidos a través de herramientas como iGoogle, Netvibes o suscripciones, alertas, sindicación, RSS…)
- Las nuevas tecnologías permiten integrar muchos recursos al gusto del usuario. El texto escrito se intercala con infinitas imágenes, sonidos, vídeos, música, espacios de interacción, a través de muchos formatos, todo ellos de acuerdo con los gustos de cada usuario… Cada usuario quiere y puede hacerse "su traje a medida".
5. Por último, la potencialidad y efectividad de la publicidad contextual en términos competitivos. Google y sus propuestas Google Adwords y Google Adsense suponen una revolución absoluta del mundo de la publicidad. Universal, bajo coste, inmediata, segmentable, personalizable, controlable y evaluable…. Esta puede decirse que es la herida mortal. El error más grave de los medios tradicionales ha sido no comprender que el modelo de publicidad exigía cambios de entidad y muy rápidos y una toma de posición en términos de tráfico muy relevante. Todavía hoy hay actitudes balbuceantes y sin una clara estrategia a la hora de afrontar a largo plazo este tipo de competencia.
III. Web 1.0, Web 2.0, redes sociales y su impacto en los medios
La Web 2.0. Hasta aquí apenas hemos hablado de la web 2.0. Sin embargo, su consideración y vinculación en torno a las redes sociales viene a representar otro impacto potencialmente muy importante para todos los medios.
La cuestión podría exponerse como sigue. Los medios están logrando comprender la importancia de la web, incluso, sin mucho entusiasmo, asimilan algunos preceptos de la web 2.0 (blogs, interactividad…).
Pero los medios actuales, en su versión en Internet, me atrevería a calificar que son mayoritariamente “web 1.0 con imagen de marca” (El País- PRISA, ABC- Vocento, Levante o Información – EPI).
Es más, los excelentes profesionales de los medios tradicionales generalmente se niegan a ceder al usuario el absoluto protagonismo que reclama en el ámbito de Internet.
Las redes sociales son un paso más de hondo calado en el tema que nos ocupa. El usuario no satisfecho con una razonable interactividad (comentar noticias, evaluarlas, jerarquizarlas…) quiere incrementar su protagonismo y pide más: se organiza en comunidades de intereses y decide lo que es y no es importante.
El caso es que Facebook, Tuenti, Twitter no son nada más que redes generalistas y los usuarios todavía no han desarrollado toda su capacidad para organizarse a través de comunidades y redes especializadas… Sin embargo, los jóvenes sólo entienden la comunicación: noticias, artículos, vídeos, blogs.. en este formato de red social. No admiten el almacenamiento de datos. Son los nativos digitales que se niegan a renunciar el más mínimo portagonismo.
No es sólo un problema de los medios de comunicación. Se ha dicho acertadamente que “no hay universidad ni empresa que esté preparada para el ritmo de los cambios que se producen entre los adolescentes”.
En este contexto, los medios de comunicación tradicionales pueden padecer lo que yo denomino el Síndrome Arguiñano.
Este colectivo, busca la marca “arguiñano”, no busca “recetas” en Google, sino “arguiñano”. En este sentido, sucede también así en la prensa, donde el poder de las marcas prevalecen, los usuarios senior no buscan “noticias” buscan "El País. El Mundo, ABC, Información…"
El portal de arguiñano ha sido muy mejorado, pero su standar es web 1.0, Sus seguidores no han aceptado el nuevo formato. Aqui se expone en power point el síndr0me arguiñano.
Concluisones Lo que sí quieren los usuarios:
- Protagonismo: páginas webs propias con contenidos propios y que sirvan de base para interactuar con otros usuarios.
- Herramientas especializadas que permitan fomentar trabajos de tipo colaborativo
- Fomentar relaciones de amistad y de otro tipo (lazos laborales, sentimentales, afectivos etc.) a través de Internet. Hacer amigos.
- Innovar continuamente. Fomentar la creación continua de nuevos servicios y nuevas herramientas.
- En general, el principio más importante: ESCUCHAR AL USUARIO.
- Y quizás de forma concluyente se podría afirmar que la web 1.0 tiene muchas limitaciones en comparación con la web 2.0 y las redes sociales. Las primeras tienen problemas –y esto se agudizará en el futuro con la creciente madurez de los usuarios- para mantener su tráfico.
IV. Innovación, tecnología, globalización y conocimiento. ¿Deben sentirse los medios aludidos?
No quisiera pecar de reduccionista, pero en mi opinión los medios tradicionales y su posición de absoluto dominio en la industria de la comunicación han pecado de inercias importantes.
Se han convertido en algo bastante parecido a un sector de la “vieja economía”. Su escasa asimilación del verdadero potencial de Internet y de las nuevas tecnologías así parece demostrarlo.
¿Cuál puede ser el antídoto recomendable…?
Pues el de la “ikeaización”. Esto es, dosis muy importantes de innovación y conocimiento. Admitir que las reglas del juego han cambiado.
En Ikea los viejos muebles sufrieron una deconstrucción al estilo de Ferrán Adrià. Tanto que nos sentimos protagonistas al estilo web 2.0 cogiendo sus pesadas piezas de estanterías (todo planificado de tal forma que han hecho de la logística casi un sector de conocimiento puro) y montándolas nosotros en casa.
Los profesionales de los medios deben hacer su “deconstrucción” si desean liderar Internet. Quizás hay que reinventar las Escuelas de Periodismo, nuestras Facultades de Ciencias de la Información.
Por último, la referencia a la globalización aquí, en este punto, es muy necesaria. Un periódico, una televisión tiene vocación eminentemente nacional o local. Internet está creando una nueva conciencia de pertenencia. Google, Facebook, Amazon, Ebay, etc, han fulminado las barreras geográficas, políticas o administrativas. Los nuevos medios tienen vocación global, la segmentación no viene dada por criterios geográficos sino por intereses compartidos. Cuando ambos confluyen hay segmentación geográfica pero en otros muchísimos casos no… Esta lección también debe ser aprendida en mayor o menor medida. ¿Pero cómo puede asimilarla rápidamente medios que tiene una 20 cabeceras geográficas o más y una estructura operativa, incluso cultura, provincial o regional?
La cuestión es que (terminando por la economía en los medios) en la lista de Forbes, Gates, Steven Jobs, Larry Page y Sergie Brin han desplazado a las grandes fortunas de los viejos sectores tradicionales de las finanzas, el automóvil, y también a Rupert Murdoch… Quizás es un indicador infalible y si lo piensan un poco se ahorrarán una exposición tan pesada como esta.
Andrés Pedreño
Julio 2009
domingo, julio 26, 2009
Conocimiento, globalización y competitividad
Sociedad del conocimiento y globalización. Curso innovación y tecnología: un sector emergente de posibilidades laborales. Cátedra Rafael Altamira – Curso de Verano – Universidad de Alicante- Julio 2009
Andrés Pedreño Muñoz – Instituto de Economía Internacional- Universidad de Alicante
I. Introducción: Conocimiento, competitividad y globalización
Conocimiento y globalización son dos conceptos cada vez más estrechamente ligados entre sí de forma relevante. Y lo son porque interactúan de forma decisiva en torno a la competitividad de las empresas y, por ende, de los sistemas económicos de los países o de las regiones en general.
En los próximos años vamos a oír mucho de conocimiento, globalización y competitividad. Tres factores claves. Y todos los modelos de futuro, todas las políticas activas relevantes que se hagan en los países (tanto avanzados cómo en vías de desarrollo o emergentes) tendrán mucho que ver con estos tres conceptos.
Es algo sobre los que nos han venido insistiendo hasta la saciedad (incluso desde una perspectiva sociológica, de forma pionera y magistral por Peter Drucker, o desde un enfoque empírico (injustamente minusvalorado) con las incontestables aportaciones de Michael Porter, a través de la capacidad de innovar de las empresas.
Hay algunas razones para suponer que estamos ya en un modelo donde el conocimiento es un input imprescindible.
Andrés Pedreño Muñoz – Instituto de Economía Internacional- Universidad de Alicante
I. Introducción: Conocimiento, competitividad y globalización
Conocimiento y globalización son dos conceptos cada vez más estrechamente ligados entre sí de forma relevante. Y lo son porque interactúan de forma decisiva en torno a la competitividad de las empresas y, por ende, de los sistemas económicos de los países o de las regiones en general.
En los próximos años vamos a oír mucho de conocimiento, globalización y competitividad. Tres factores claves. Y todos los modelos de futuro, todas las políticas activas relevantes que se hagan en los países (tanto avanzados cómo en vías de desarrollo o emergentes) tendrán mucho que ver con estos tres conceptos.
- En una economía internacionalizada cada vez más abierta, la competitividad es un factor clave y decisivo: no habrá generación de empleo y crecimiento de forma relevante sin competitividad. Es la forma de asegurar una economía sólida en un marco global.
- El conocimiento, es la herramienta fundamental de las economías modernas y de los sectores de futuro en el siglo XXI. No hay competitividad a largo plazo sin conocimiento. Este es el “input” por excelencia para lograr la competitividad de productos, procesos productivos, empresas y economías en general. Sobre esto cada vez hay menos discusión. Aunque lo ampliaré un poco más.
- La globalización, como elemento consustancial al modelo económico mundial vigente (sin entrar en sus ventajas o desventajas), lleva consigo exigencias e implicaciones muy importantes para la competitividad de las empresas: esto es, cambios muy rápidos, una nueva forma de organización de la producción, nuevas dimensiones de la demanda (y vías de canalización), entre otras.
Es algo sobre los que nos han venido insistiendo hasta la saciedad (incluso desde una perspectiva sociológica, de forma pionera y magistral por Peter Drucker, o desde un enfoque empírico (injustamente minusvalorado) con las incontestables aportaciones de Michael Porter, a través de la capacidad de innovar de las empresas.
Pero el término "innovar" es una palabra gastada. Todas las empresas lo citan. Es algo que parece necesario en términos de imagen o de marketing de empresas y de sus directivos más audaces. También es un término gastado en el ámbito de las instituciones, donde vemos a las administraciones públicas obsesionadas con las inversiones en grandes infraestructuras de todo tipo. En ambos casos, empresa y administraciones públicas, falta obsesión por el conocimiento. Sin conocimiento, cada vez es y será más dificil innovar competitivamente. El término innovar acabará siendo absolutamente demagógico sin el valor del conocimiento.
Pero a vista de la miopía de algunos de nuestros responsables políticos no está mal que recordemos lagunas cuestiones básicas y conocidas:
Pero a vista de la miopía de algunos de nuestros responsables políticos no está mal que recordemos lagunas cuestiones básicas y conocidas:
- Las ventajas comparativas de la economía clásica y neoclásica. En el XIX y buena parte del XX han prevalecido los fundamentos de la economía clásica y neoclásica. Los factores que explicaban las “ventajas competitivas” de empresas y de países eran del tipo: una mano de obra abundante y barata, abundancia y acceso de determinadas materias primas, localización y ventajas de transporte, entre otros.
- La economía del bienestar y el fuerte encarecimiento del coste bruto de la mano de obra en la gran mayoría de los países desarrollados van a ser decisivos a la hora de tener que buscar nuevas fuentes para mejorar la competitividad. A finales del siglo pasado las economías avanzadas han sido protagonistas de fuertes procesos de deslocalización y desvio de inversiones.
- Un modelo de transición para las economías avanzadas ha consistido en el desarrollo de políticas ligadas a fuertes inversiones en infraestructuras y modernos equipamientos (aeropuertos, autopistas, trenes de alta velocidad, centros logísticos, puertos, parques tecnológicos…). Y también el recurso a los servicios especializados (diseño, marcas, marketing, innovación tecnológica introducción de nuevas tecnologías…). Algunas de estas vías ya nos señalan una nueva dirección: inversiones relacionadas con el capital humano (educación y formación) y con el conocimiento (capacidad innovadora, transferencia de tecnología, etc.).
- Un modelo basado en el conocimiento. El margen de las fuentes de competitividad se estrechan. Las infraestructuras, la inmigración (renovación de la entrada de mano de obra barata) solo pueden ralentizar un proceso imparable. En las economías avanzadas, las empresas tendrán que recurrir a la fuente del conocimiento para ganar competitividad y un espacio en el que sobrevivir.
Hay algunas razones para suponer que estamos ya en un modelo donde el conocimiento es un input imprescindible.
A) Las olas tecnológicas. En las últimas décadas la incapacidad de los economistas para hacer prospectiva, ha sido compensada con ese laboratorio de futuro que ha sido el Silicon Valley. A mis alumnos les recomiendo y muestro reiteradas veces este gráfico:

Si lo observamos bien nos daremos cuenta que los grandes sectores y empresas globales actuales han girado en torno a estas “olas de conocimiento”. Desde IBM a Google, pasando por Microsoft, Apple y decenas de empresas más que hoy constituyen las empresas globales clave de la economía más avanzada: los Estados Unidos; y que también explica la primera gran bonanza ininterrumpida de esa misma economía; casi una década de crecimiento estable, sin crisis, batiendo casi todos los récords históricos de la economía norteamericana, el conocido como periodo Clinton.
B) La crisis actual: ¿financiera-inmobiliaria o de modelo? La crisis actual ha puesto de manifiesto el agotamiento de los sectores tradicionales y una crisis de supervivencia extrema. Hemos visto en los últimos meses el crack de un sistema financiero que basaba sus ganancias en la actividad especuladora de un sistema inmobiliario que a su vez era alimentado con hipotecas basura y unas reingenierías financieras fraudulentas (desde burdas con la Madoff o un poco más sofisticadas como las titulaciones).
Pero la crisis del modelo actual es más profunda. Ha afectado a sectores tradicionales como el del automóvil, la construcción y muchas de sus empresas, ya impotentes desde hacía años a la hora de generar beneficios a través de su actividad principal y sobreviviendo en los últimos tiempos gracias a las ganancias especulativas atípicas derivadas de activos inmobiliarios o financieros. Quizás hay una crisis de modelo más profunda de lo que estamos dispuestos a admitir o reconocer: sin buenos inputs de conocimiento no hay competitividad.
C) La toma de conciencia de los países emergentes. Algunas economías emergentes nos están dando una lección. El tema no ha pasado desapercibido para autores como el premio Nóbel Joseph Stiglitz. Países como China, India, Brasil, incluso Rusia han sabido captar la importancia de invertir en conocimiento y basar algunas de sus estrategias de competitividad en el mismo.
Incluso estas políticas de están llevando a cabo en un marco en el que todavía les queda a estos países un importante margen de “ventajas comparativas salariales” o incluso de ganancias ligadas a grandes inversiones en infraestructuras (de las que China por ejemplo ha hecho gala de forma espectacular).
Los casos de producción de software (India, principal exportador mundial) o de la nanotecnología textil (China con la aplicación de nanopartículas a las prendas de vestir) son buenos ejemplos en este sentido.
D) La sociedad de la información como antesala a la del conocimiento. La sociedad de la información no ha hecho sino acelerar y poner de relieve la velocidad con la que el conocimiento se puede convertir en el factor fundamental de la competitividad por excelencia.
No es sólo una cuestión sobre el acceso al conocimiento y su fácil difusión. Hay enormes ventajas esperando para aquellos “jugadores” convencidos en la importancia de las nuevas reglas del juego para el desarrollo del conocimiento: software open source, trabajo colaborativo, estrategias de compartir conocimiento (conocimiento abierto)…etc)
E) Los sectores de futuro, las nuevas olas tecnológicas. Los sectores de futuro en los próximos años estarán basados en la biotecnología, la infotecnología, la nanotecnología…
Son lo que llamaría yo sectores “puros” de conocimiento, aquellos en los que básicamente este input será fundamental y todo lo que ello implica, formación avanzada, calidad de recursos humanos y una crisis mas acusada de los sectores tradicionales….
II. Reflexiones en torno a como favorecer el desarrollo del conocimiento, la competitividad y la necesidad de sobrevivir en la dura era global.
Si estamos ya en la economía del conocimiento los estados, las regiones, las empresas sería lógico que desarrollaran políticas activas a favor los cambios que favorezcan la sólida implantación de un nuevo modelo económico basado en el conocimiento. En definitiva desarrollar la sociedad del conocimiento.
En teoría esto está ya en discurso de la mayoría de la clase política de casi todos los países avanzados. Sin embargo, en la práctica, la efectividad de las medidas deja bastante que desear… En todo caso, hagamos algunas reflexiones al respecto.
1. La lentitud y carencia de efectividad de las reformas educativas. Todos los especialistas, casi todos los estados, han tomado conciencia de que el desarrollo del conocimiento como un “input” competitivo para nuestras empresas dependerá de la calidad y competitividad de nuestros sistemas educativos.
Sin embargo, hacer reformas educativas en un país no es tarea fácil. España lleva años introduciendo reformas, pero dejando pendientes aquellas de fondo que incrementarían la calidad y competitividad de nuestros sistemas educativos (secundario, terciario…).
Tanto en enseñanzas medias como en educación universitaria nuestros indicadores muestran una falta de sintonía total con la considerada 8 ª potencial económica mundial.
El problema es más acusado cuando algunos países hacen bien sus deberes y otros no tanto. Por ejemplo, en América Latina (región en la que vendemos banca, servicios inmobiliarios, seguros, telefonía, etc.) pese el atraso relativo algunos países como Chile o Brasil mantienen un cierto número de universidades de calidad por encima de nuestros estándares y con una progresión que nos dejara en evidencia a medio plazo.
En Europa, cierto que hay países tan reticentes a la introducción de reformas de calado como el nuestro. Pero en el otro extremo también hay “buenas prácticas” . Haría mención a la efectividad del sistema universitario británico a la hora de evaluar la productividad de su actividad investigadora y oferta de titulaciones.
Menos conocida quizás sean la capacidad de respuesta de un sistema universitario como el finlandés. Hace meses saltó la noticia el caso de la Innovation University (hoy rebautizada con el nombre del Aalto University ) Se trata de una iniciativa de fusión de tres centros universitarios (con rango de universidades) especializados en economía, arte y diseño, y tecnología (Helsinki School of Economics, University of Art and Design Helsinki y Helsinki University of Technology.) El objetivo es ofertar unos currículos extraordinariamente competitivos y únicos en el ámbito europeo y convertirse en un líder mundial en este tipo de nuevas disciplinas, con una demanda potencial muy fuerte en los próximos diez años.
En todo caso hay que subrayar que es muy difícil desarrollar el potencial de un país en la economía y sociedad del conocimiento sin un sistema educativo eficiente y competitivo. Los países y las regiones harán bien en declarar a la educación y las políticas de desarrollo de su capital humano en prioritarias, en una agenda de reformas ineludibles.
2. La importancia de crear una cultura sólida y fuerte en torno a la economía y sociedad del conocimiento.
Un país puede dar señales equivocadas a la sociedad y a su entorno.
Lo que leo sobre China: aparte de sus problemas políticos, sin duda relevantes, hay un esfuerzo por transmitir: una apuesta por ciencia y tecnología ambiciosa, con proyecto cómo la creación de 200 campus universitarios modelos Berkeley.
Algo que impresiona a los Presidentes de las universidades norteamericanas cuando visitan el mencionado país. Tanto que algunos orientan sus discursos, artículos, etc. a alertar a su Presidente sobre los riesgos que corre la hegemonía mundial norteamericana. Especialmente en el caso de que las inversiones de los Estados Unidos en Ciencia y Tecnología no superen los niveles actuales (¡envidiados por Europa!) y traten de compensar el inmenso gap demográfico entre China y los Estados Unidos.
En todo caso, Estados Unidos es un país envidiable. En sus grandes diarios The New York Times, The Washington Post, etc. las grandes empresas de la sociedad de la información y del conocimiento y sus fundadores son tratados casi como mitos.
Algo tan remarcado que por extensión, lo trasladan al resto de los países, donde la historia de Larry Page y Sergey Brin (Google) es muchísimo mejor conocida que la de Amancio Ortega (Zara – Indetex).
Esta es la portada de The New York Times que es frecuente ver en otros diarios norteamericanos para esta misma temática. Desplazando cualquier tipo de noticia política, económica, el NYT dedica su mejor espacio a Terence Tao un matemático que a los 7 años ya cursaba estudios de secundaria en matemática y a los 31 es uno de los matemáticos más reputados del mundo, ampliando detalles sobre su trayectoria y la relevancia de su trabajo profesional.

Joaquín Cuenca Abela y Eduardo Manchón Aguilar son dos nombres que quizás si preguntara a esta sala muchos de vosotros no sabríais quienes son. Incluso si digo que son alicantinos uno es de Cox y otro de Callosa del Segura.

Tal vez debería decir que fueron los creadores de Paronamio, un sitio de fotos georeferenciadas, una brillante idea. que fue adquirida por Google al parecer por la friolera de siete millones de euros.
Una vía que podrían seguir mucho licenciados o técnicos de informática. Sin embargo a) muchos de nuestros licenciados en nuestras escuelas de informática consideran que la web es algo marginal en relación con la formación adquirida, b) si entraran a alguna de nuestras facultades apenas serían reconocidos por sus compañeros. Y además, para confirmarlo, uno es licenciado en Física y el otro es licenciado en Psicología.
Ninguno de mis hijos en secundaria sabe de Joaquín y Eduardo. Todos han visto hace escasos días el montaje mediático en torno a los fichajes del Real Madrid y del Barcelona. Cuyos protagonistas son los referentes sociales para nuestros hijos y nuestra sociedad en general, ya con más de 4 millones de parados y una crisis económica complicada. El futuro está en ser como Cristiano Ronaldo y Paris Hilton (ver mi artículo Crisis económica y fichaje de galácticos).
A esto mercería cuando una sociedad manda así misma señales equivocadas. Y no digamos al exterior.
3. El gap entre empresas e investigadores. La necesidad de crear espacios compartidos de aproximación. Parques Científicos y Tecnológicos y otras iniciativas.
Los directores y técnicos de de las Oficinas de Transferencia de Tecnología de las Universidades españolas tienen un complicado y meritorio papel acercar dos mundos que con lenguajes e intereses distintos. Se ha avanzado mucho y hay meritorios casos que ostentar, pero la debilidad tecnológica de nuestras empresas –medida por la evolución del contenido tecnológico de nuestras exportaciones es aplastante. Llevamos más de quince años de exportación con encefalograma plano.
Para la mayoría de los académicos lo que guía sus programas de investigación son revistas referenciadas y reconocidas para sus tramos de investigación. Si preguntáramos a una gran mayoría de los investigadores de economía u otras materias qué prefieren, si hacer un Plan estratégico y dar soluciones que tengan un impacto real en nuestro entorno económico y social o publicar en una revista JCR. Una inmensa mayoría se decantarían por lo segundo.
Los objetivos y prioridades de nuestra actividad investigadora apenas están orientados por prioridades o necesidades reales de las empresas de nuestro país o nuestro entorno. Nuestra tasa de conversión de la actividad investigadora en patentes es arrolladoramente baja.
La mayoría de las empresas apenas son capaces de asimilar las potencialidades que podrían derivarse de una masa crítica relevante de investigadores, o una especialización competitiva de algunos grupos de investigación. Incluso de rentabilizar una buena parte de inversiones en infraestructura y equipamiento científico llevadas a cabo en las universidades de su entorno.
Hay lenguajes distintos. Necesitamos una aproximación física, institucional y laboral.
O bien las universidades tienen que invadir espacios de las empresas, llevando sus Institutos tecnológicos y de investigación a los Parques Tecnológicos o bien las universidades deben promover sus propios Parques Científicos y atraer a las empresas.
Cuanto más se tarde en hacer esto más dificultades tendremos de generar un input competitivo para las empresas.
4. La introducción de un nuevo paradigma: la revolución de Internet y las nuevas tecnologías. Redes sociales, compartir conocimiento, trabajo colaborativo….
Asistimos a un nuevo paradigma de comportamiento social. Las nuevas generaciones van a poner en cuestión muchos de las ideas y estereotipos sociales con una implicación importante ya en la sociedad del conocimiento.
La irrupción de la web 2.0 y las redes sociales va mucho más allá de una simple moda o forma de comunicarse. En mi opinión están creando nuevos hitos para la humanidad. El protagonismo del usuario, la interactividad, las nuevas formas y estilos de comunicación, el deseo de compartir conocimiento, el trabajo colaborativo, las comunidades en torno al desarrollo de software abierto, el estilo creative commons.
Sin duda todo esto va estar más estrechamente ligado a la sociedad del conocimiento de lo que pensamos. Los investigadores parecen ajenos a un buen número de herramientas y posibilidades que se derivan de las nuevas tecnologías. Esto no es nada bueno, en mi opinión.
Un científico debería ponderar la necesidad de recurrir a herramientas de trabajo colaborativo. Consensuar y discutir colectivamente documentos sobre el estado del arte de determinadas disciplinas o cuerpos científicos. Crear redes sociales o comunidades virtuales más allá de los sanedrines y grupos gremiales que se han generado a partir de antiguas cátedras y núcleos de poder hoy entorno a las revistas JCR y otras componendas.
Nada de esto parece estar sucediendo en tiempo y formar. La sociedad del conocimiento exigiría de las universidades y de los universitarios una mayor capacidad de liderazgo social, una capacidad. Más bien hay una mostrada incapacidad para ser referentes en la sociedad de la información. Vamos a medio gas.
5. Una nueva mentalidad, nuevas formas de pensar y velocidad de los cambios.
Mientras muchos se lo piensan otros lo hacen. La velocidad de los cambios viene dada por la necesidad de sobrevivir por parte de las empresas. Deslocalización, outsourcing, segmentación productiva, logística, reingenierías de procesos… son algunos de los recursos masivos de las empresas de hoy.
Los sectores tradicionales deben adaptarse a una nueva mentalidad. Una nueva forma de asimilar los cambios e introducir innovaciones competitivas.
Esto no es fácil si no se desarrollan políticas activas capaces de reconducir los viejos hábitos empresariales y sociales.
Pensemos en el sector inmobiliario y de la construcción. Ha estado viviendo durante décadas sumido en un modelo de tecnologías maduras con el “input” mano de obra barata alimentada por una fuerte inmigración. Un modelo caracterizado, además, por fuerte especulación, urbanismo salvaje, deterioro y agresividad medioambiental, carencia de profesionalidad en segmentos importantes del sector, generación de beneficios atípicos en otros sectores, absorción de inversiones, sobredimensionamiento de la oferta, cultura del pelotazo, incluso amplias corruptelas en el ámbito empresarial y político.
Y ahora pensemos en lo que debería ser para ser competitivo globalmente. En principio la única vía sería robustecer la innovación tecnológica a través de vertientes como: domótica, nanotecnología, nuevos materiales, eficiencia energética, construcción medioambiental y servicios inmobiliarios especializados: project Management, Internet, publicidad online.
El cambio de un modelo a otro no es tarea fácil. Únicamente desarrollando políticas activas podríamos aspirar a trasladarnos del modelo actual a un moldeo futuro basado en la capacidad de innovar y el conocimiento.
6. La estrategia del conocimiento abierto y la innovación abierta. Los casos del OpenCourseWare e Innoversia (Innocentive)
Por último me voy referir a mi última reflexión, también ligada en parte va las anteriores.
Hay dos proyectos ligados a Internet que me llamaron poderosamente la atención. Uno surgió del MIT a principios del milenio. Su presidente en aquellos años, Charles Vest, impulsó un proyecto que mucho tacharon de utópico.
La mayor parte de las grandes universidades norteamericanas veían en Internet un potencial de ingresos derivado de la comercialización de cursos online. Se crearon grandes consorcios incluso alguno de ellos intercontinental (universidades británicas y estadounidenses). Todos ellos al cabo de unos pocos años se sumieron en grandes pérdidas concluyendo en la irrelevancia o la desesperación.
En ese entorno el Presidente del MIT pidió a sus profesores que pusieran en un sistema abierto en Internet todos sus recursos y materiales docentes. Pese a las lógicas reticencias, el proyecto salió adelante. Algunos docentes incluso permitieron grabar sus explicaciones en clase y dejaron sus vídeos de libre acceso en Internet.
En el 2003, siendo CEO de Universia plantee un acuerdo al MIT para traducir algunos cursos. Las universidades iberoamericanas, españolas incluidas, veíamos muy difícil un efecto demostración por parte de nuestros docentes. Sin embargo, apenas seis años después OCW es un consorcio de países y universidades de casi 40 países y unas 300 universidades.
El otro proyecto tiene que ver con la oferta y demanda de investigación e internet. Universia, una red de más de 1.100 universidades socias en catorce países de habla hispana y portuguesa, impulsa Innoversia, una plataforma en internet que difunde y da cobertura de servicios a una demanda y oferta internacional de tecnología e investigación aplicada.
La idea es que los investigadores y las empresas de todo el mundo publiquen sus ofertas y demandas en una base de datos llamada a constituir una fuente de transferencia de tecnología relevante para el futuro
Tradicionalmente la transferencia de tecnología entre universidades y empresas se ha visto limitada por restricciones geográficas derivadas de la no confluencia entre las necesidades específicas de un tejido económico local y las ofertas y respuestas de las universidades de su entorno.
Innoversia, a través de internet, globaliza la oferta y la demanda haciendo posible acercar las necesidades de innovación tecnológica de las empresas con las capacidades y ofertas de los investigadores y científicos de más de 1.100 universidades de catorce países
¿Es una idea como esta acreedora de ayudas e incentivos oficiales en los diferentes países? Pues no, y quizás estas miopías las pagaremos caras.
III. Para concluir
Para concluir, podríamos recapitular que la sociedad del conocimiento nos exige cambios culturales de entidad en vertientes muy diversas:
Si lo observamos bien nos daremos cuenta que los grandes sectores y empresas globales actuales han girado en torno a estas “olas de conocimiento”. Desde IBM a Google, pasando por Microsoft, Apple y decenas de empresas más que hoy constituyen las empresas globales clave de la economía más avanzada: los Estados Unidos; y que también explica la primera gran bonanza ininterrumpida de esa misma economía; casi una década de crecimiento estable, sin crisis, batiendo casi todos los récords históricos de la economía norteamericana, el conocido como periodo Clinton.
B) La crisis actual: ¿financiera-inmobiliaria o de modelo? La crisis actual ha puesto de manifiesto el agotamiento de los sectores tradicionales y una crisis de supervivencia extrema. Hemos visto en los últimos meses el crack de un sistema financiero que basaba sus ganancias en la actividad especuladora de un sistema inmobiliario que a su vez era alimentado con hipotecas basura y unas reingenierías financieras fraudulentas (desde burdas con la Madoff o un poco más sofisticadas como las titulaciones).
Pero la crisis del modelo actual es más profunda. Ha afectado a sectores tradicionales como el del automóvil, la construcción y muchas de sus empresas, ya impotentes desde hacía años a la hora de generar beneficios a través de su actividad principal y sobreviviendo en los últimos tiempos gracias a las ganancias especulativas atípicas derivadas de activos inmobiliarios o financieros. Quizás hay una crisis de modelo más profunda de lo que estamos dispuestos a admitir o reconocer: sin buenos inputs de conocimiento no hay competitividad.
C) La toma de conciencia de los países emergentes. Algunas economías emergentes nos están dando una lección. El tema no ha pasado desapercibido para autores como el premio Nóbel Joseph Stiglitz. Países como China, India, Brasil, incluso Rusia han sabido captar la importancia de invertir en conocimiento y basar algunas de sus estrategias de competitividad en el mismo.
Incluso estas políticas de están llevando a cabo en un marco en el que todavía les queda a estos países un importante margen de “ventajas comparativas salariales” o incluso de ganancias ligadas a grandes inversiones en infraestructuras (de las que China por ejemplo ha hecho gala de forma espectacular).
Los casos de producción de software (India, principal exportador mundial) o de la nanotecnología textil (China con la aplicación de nanopartículas a las prendas de vestir) son buenos ejemplos en este sentido.
D) La sociedad de la información como antesala a la del conocimiento. La sociedad de la información no ha hecho sino acelerar y poner de relieve la velocidad con la que el conocimiento se puede convertir en el factor fundamental de la competitividad por excelencia.
No es sólo una cuestión sobre el acceso al conocimiento y su fácil difusión. Hay enormes ventajas esperando para aquellos “jugadores” convencidos en la importancia de las nuevas reglas del juego para el desarrollo del conocimiento: software open source, trabajo colaborativo, estrategias de compartir conocimiento (conocimiento abierto)…etc)
E) Los sectores de futuro, las nuevas olas tecnológicas. Los sectores de futuro en los próximos años estarán basados en la biotecnología, la infotecnología, la nanotecnología…
Son lo que llamaría yo sectores “puros” de conocimiento, aquellos en los que básicamente este input será fundamental y todo lo que ello implica, formación avanzada, calidad de recursos humanos y una crisis mas acusada de los sectores tradicionales….
II. Reflexiones en torno a como favorecer el desarrollo del conocimiento, la competitividad y la necesidad de sobrevivir en la dura era global.
Si estamos ya en la economía del conocimiento los estados, las regiones, las empresas sería lógico que desarrollaran políticas activas a favor los cambios que favorezcan la sólida implantación de un nuevo modelo económico basado en el conocimiento. En definitiva desarrollar la sociedad del conocimiento.
En teoría esto está ya en discurso de la mayoría de la clase política de casi todos los países avanzados. Sin embargo, en la práctica, la efectividad de las medidas deja bastante que desear… En todo caso, hagamos algunas reflexiones al respecto.
1. La lentitud y carencia de efectividad de las reformas educativas. Todos los especialistas, casi todos los estados, han tomado conciencia de que el desarrollo del conocimiento como un “input” competitivo para nuestras empresas dependerá de la calidad y competitividad de nuestros sistemas educativos.
Sin embargo, hacer reformas educativas en un país no es tarea fácil. España lleva años introduciendo reformas, pero dejando pendientes aquellas de fondo que incrementarían la calidad y competitividad de nuestros sistemas educativos (secundario, terciario…).
Tanto en enseñanzas medias como en educación universitaria nuestros indicadores muestran una falta de sintonía total con la considerada 8 ª potencial económica mundial.
El problema es más acusado cuando algunos países hacen bien sus deberes y otros no tanto. Por ejemplo, en América Latina (región en la que vendemos banca, servicios inmobiliarios, seguros, telefonía, etc.) pese el atraso relativo algunos países como Chile o Brasil mantienen un cierto número de universidades de calidad por encima de nuestros estándares y con una progresión que nos dejara en evidencia a medio plazo.
En Europa, cierto que hay países tan reticentes a la introducción de reformas de calado como el nuestro. Pero en el otro extremo también hay “buenas prácticas” . Haría mención a la efectividad del sistema universitario británico a la hora de evaluar la productividad de su actividad investigadora y oferta de titulaciones.
Menos conocida quizás sean la capacidad de respuesta de un sistema universitario como el finlandés. Hace meses saltó la noticia el caso de la Innovation University (hoy rebautizada con el nombre del Aalto University ) Se trata de una iniciativa de fusión de tres centros universitarios (con rango de universidades) especializados en economía, arte y diseño, y tecnología (Helsinki School of Economics, University of Art and Design Helsinki y Helsinki University of Technology.) El objetivo es ofertar unos currículos extraordinariamente competitivos y únicos en el ámbito europeo y convertirse en un líder mundial en este tipo de nuevas disciplinas, con una demanda potencial muy fuerte en los próximos diez años.
En todo caso hay que subrayar que es muy difícil desarrollar el potencial de un país en la economía y sociedad del conocimiento sin un sistema educativo eficiente y competitivo. Los países y las regiones harán bien en declarar a la educación y las políticas de desarrollo de su capital humano en prioritarias, en una agenda de reformas ineludibles.
2. La importancia de crear una cultura sólida y fuerte en torno a la economía y sociedad del conocimiento.
Un país puede dar señales equivocadas a la sociedad y a su entorno.
Lo que leo sobre China: aparte de sus problemas políticos, sin duda relevantes, hay un esfuerzo por transmitir: una apuesta por ciencia y tecnología ambiciosa, con proyecto cómo la creación de 200 campus universitarios modelos Berkeley.
Algo que impresiona a los Presidentes de las universidades norteamericanas cuando visitan el mencionado país. Tanto que algunos orientan sus discursos, artículos, etc. a alertar a su Presidente sobre los riesgos que corre la hegemonía mundial norteamericana. Especialmente en el caso de que las inversiones de los Estados Unidos en Ciencia y Tecnología no superen los niveles actuales (¡envidiados por Europa!) y traten de compensar el inmenso gap demográfico entre China y los Estados Unidos.
En todo caso, Estados Unidos es un país envidiable. En sus grandes diarios The New York Times, The Washington Post, etc. las grandes empresas de la sociedad de la información y del conocimiento y sus fundadores son tratados casi como mitos.
Algo tan remarcado que por extensión, lo trasladan al resto de los países, donde la historia de Larry Page y Sergey Brin (Google) es muchísimo mejor conocida que la de Amancio Ortega (Zara – Indetex).
Esta es la portada de The New York Times que es frecuente ver en otros diarios norteamericanos para esta misma temática. Desplazando cualquier tipo de noticia política, económica, el NYT dedica su mejor espacio a Terence Tao un matemático que a los 7 años ya cursaba estudios de secundaria en matemática y a los 31 es uno de los matemáticos más reputados del mundo, ampliando detalles sobre su trayectoria y la relevancia de su trabajo profesional.

Joaquín Cuenca Abela y Eduardo Manchón Aguilar son dos nombres que quizás si preguntara a esta sala muchos de vosotros no sabríais quienes son. Incluso si digo que son alicantinos uno es de Cox y otro de Callosa del Segura.

Tal vez debería decir que fueron los creadores de Paronamio, un sitio de fotos georeferenciadas, una brillante idea. que fue adquirida por Google al parecer por la friolera de siete millones de euros.
Una vía que podrían seguir mucho licenciados o técnicos de informática. Sin embargo a) muchos de nuestros licenciados en nuestras escuelas de informática consideran que la web es algo marginal en relación con la formación adquirida, b) si entraran a alguna de nuestras facultades apenas serían reconocidos por sus compañeros. Y además, para confirmarlo, uno es licenciado en Física y el otro es licenciado en Psicología.
Ninguno de mis hijos en secundaria sabe de Joaquín y Eduardo. Todos han visto hace escasos días el montaje mediático en torno a los fichajes del Real Madrid y del Barcelona. Cuyos protagonistas son los referentes sociales para nuestros hijos y nuestra sociedad en general, ya con más de 4 millones de parados y una crisis económica complicada. El futuro está en ser como Cristiano Ronaldo y Paris Hilton (ver mi artículo Crisis económica y fichaje de galácticos).
A esto mercería cuando una sociedad manda así misma señales equivocadas. Y no digamos al exterior.
3. El gap entre empresas e investigadores. La necesidad de crear espacios compartidos de aproximación. Parques Científicos y Tecnológicos y otras iniciativas.
Los directores y técnicos de de las Oficinas de Transferencia de Tecnología de las Universidades españolas tienen un complicado y meritorio papel acercar dos mundos que con lenguajes e intereses distintos. Se ha avanzado mucho y hay meritorios casos que ostentar, pero la debilidad tecnológica de nuestras empresas –medida por la evolución del contenido tecnológico de nuestras exportaciones es aplastante. Llevamos más de quince años de exportación con encefalograma plano.
Para la mayoría de los académicos lo que guía sus programas de investigación son revistas referenciadas y reconocidas para sus tramos de investigación. Si preguntáramos a una gran mayoría de los investigadores de economía u otras materias qué prefieren, si hacer un Plan estratégico y dar soluciones que tengan un impacto real en nuestro entorno económico y social o publicar en una revista JCR. Una inmensa mayoría se decantarían por lo segundo.
Los objetivos y prioridades de nuestra actividad investigadora apenas están orientados por prioridades o necesidades reales de las empresas de nuestro país o nuestro entorno. Nuestra tasa de conversión de la actividad investigadora en patentes es arrolladoramente baja.
La mayoría de las empresas apenas son capaces de asimilar las potencialidades que podrían derivarse de una masa crítica relevante de investigadores, o una especialización competitiva de algunos grupos de investigación. Incluso de rentabilizar una buena parte de inversiones en infraestructura y equipamiento científico llevadas a cabo en las universidades de su entorno.
Hay lenguajes distintos. Necesitamos una aproximación física, institucional y laboral.
O bien las universidades tienen que invadir espacios de las empresas, llevando sus Institutos tecnológicos y de investigación a los Parques Tecnológicos o bien las universidades deben promover sus propios Parques Científicos y atraer a las empresas.
Cuanto más se tarde en hacer esto más dificultades tendremos de generar un input competitivo para las empresas.
4. La introducción de un nuevo paradigma: la revolución de Internet y las nuevas tecnologías. Redes sociales, compartir conocimiento, trabajo colaborativo….
Asistimos a un nuevo paradigma de comportamiento social. Las nuevas generaciones van a poner en cuestión muchos de las ideas y estereotipos sociales con una implicación importante ya en la sociedad del conocimiento.
La irrupción de la web 2.0 y las redes sociales va mucho más allá de una simple moda o forma de comunicarse. En mi opinión están creando nuevos hitos para la humanidad. El protagonismo del usuario, la interactividad, las nuevas formas y estilos de comunicación, el deseo de compartir conocimiento, el trabajo colaborativo, las comunidades en torno al desarrollo de software abierto, el estilo creative commons.
Sin duda todo esto va estar más estrechamente ligado a la sociedad del conocimiento de lo que pensamos. Los investigadores parecen ajenos a un buen número de herramientas y posibilidades que se derivan de las nuevas tecnologías. Esto no es nada bueno, en mi opinión.
Un científico debería ponderar la necesidad de recurrir a herramientas de trabajo colaborativo. Consensuar y discutir colectivamente documentos sobre el estado del arte de determinadas disciplinas o cuerpos científicos. Crear redes sociales o comunidades virtuales más allá de los sanedrines y grupos gremiales que se han generado a partir de antiguas cátedras y núcleos de poder hoy entorno a las revistas JCR y otras componendas.
Nada de esto parece estar sucediendo en tiempo y formar. La sociedad del conocimiento exigiría de las universidades y de los universitarios una mayor capacidad de liderazgo social, una capacidad. Más bien hay una mostrada incapacidad para ser referentes en la sociedad de la información. Vamos a medio gas.
5. Una nueva mentalidad, nuevas formas de pensar y velocidad de los cambios.
Mientras muchos se lo piensan otros lo hacen. La velocidad de los cambios viene dada por la necesidad de sobrevivir por parte de las empresas. Deslocalización, outsourcing, segmentación productiva, logística, reingenierías de procesos… son algunos de los recursos masivos de las empresas de hoy.
Los sectores tradicionales deben adaptarse a una nueva mentalidad. Una nueva forma de asimilar los cambios e introducir innovaciones competitivas.
Esto no es fácil si no se desarrollan políticas activas capaces de reconducir los viejos hábitos empresariales y sociales.
Pensemos en el sector inmobiliario y de la construcción. Ha estado viviendo durante décadas sumido en un modelo de tecnologías maduras con el “input” mano de obra barata alimentada por una fuerte inmigración. Un modelo caracterizado, además, por fuerte especulación, urbanismo salvaje, deterioro y agresividad medioambiental, carencia de profesionalidad en segmentos importantes del sector, generación de beneficios atípicos en otros sectores, absorción de inversiones, sobredimensionamiento de la oferta, cultura del pelotazo, incluso amplias corruptelas en el ámbito empresarial y político.
Y ahora pensemos en lo que debería ser para ser competitivo globalmente. En principio la única vía sería robustecer la innovación tecnológica a través de vertientes como: domótica, nanotecnología, nuevos materiales, eficiencia energética, construcción medioambiental y servicios inmobiliarios especializados: project Management, Internet, publicidad online.
El cambio de un modelo a otro no es tarea fácil. Únicamente desarrollando políticas activas podríamos aspirar a trasladarnos del modelo actual a un moldeo futuro basado en la capacidad de innovar y el conocimiento.
6. La estrategia del conocimiento abierto y la innovación abierta. Los casos del OpenCourseWare e Innoversia (Innocentive)
Por último me voy referir a mi última reflexión, también ligada en parte va las anteriores.
Hay dos proyectos ligados a Internet que me llamaron poderosamente la atención. Uno surgió del MIT a principios del milenio. Su presidente en aquellos años, Charles Vest, impulsó un proyecto que mucho tacharon de utópico.
La mayor parte de las grandes universidades norteamericanas veían en Internet un potencial de ingresos derivado de la comercialización de cursos online. Se crearon grandes consorcios incluso alguno de ellos intercontinental (universidades británicas y estadounidenses). Todos ellos al cabo de unos pocos años se sumieron en grandes pérdidas concluyendo en la irrelevancia o la desesperación.
En ese entorno el Presidente del MIT pidió a sus profesores que pusieran en un sistema abierto en Internet todos sus recursos y materiales docentes. Pese a las lógicas reticencias, el proyecto salió adelante. Algunos docentes incluso permitieron grabar sus explicaciones en clase y dejaron sus vídeos de libre acceso en Internet.
En el 2003, siendo CEO de Universia plantee un acuerdo al MIT para traducir algunos cursos. Las universidades iberoamericanas, españolas incluidas, veíamos muy difícil un efecto demostración por parte de nuestros docentes. Sin embargo, apenas seis años después OCW es un consorcio de países y universidades de casi 40 países y unas 300 universidades.
El otro proyecto tiene que ver con la oferta y demanda de investigación e internet. Universia, una red de más de 1.100 universidades socias en catorce países de habla hispana y portuguesa, impulsa Innoversia, una plataforma en internet que difunde y da cobertura de servicios a una demanda y oferta internacional de tecnología e investigación aplicada.
La idea es que los investigadores y las empresas de todo el mundo publiquen sus ofertas y demandas en una base de datos llamada a constituir una fuente de transferencia de tecnología relevante para el futuro
Tradicionalmente la transferencia de tecnología entre universidades y empresas se ha visto limitada por restricciones geográficas derivadas de la no confluencia entre las necesidades específicas de un tejido económico local y las ofertas y respuestas de las universidades de su entorno.
Innoversia, a través de internet, globaliza la oferta y la demanda haciendo posible acercar las necesidades de innovación tecnológica de las empresas con las capacidades y ofertas de los investigadores y científicos de más de 1.100 universidades de catorce países
¿Es una idea como esta acreedora de ayudas e incentivos oficiales en los diferentes países? Pues no, y quizás estas miopías las pagaremos caras.
III. Para concluir
Para concluir, podríamos recapitular que la sociedad del conocimiento nos exige cambios culturales de entidad en vertientes muy diversas:
- Institucionales
- Universitarias
- Empresariales
- Mediáticas
- Sociales en general.
- la consolidación y mayor desarrollo del estado del bienestar
- y la minimización de los impactos derivados de un crecimiento no sostenible.
Andrés Pedreño Julio 2009.
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